MANZANEDA DE OMAÑA: PATRIMONIO HISTÓRICO / Conferencia...

PATRIMONIO HISTÓRICO / Conferencia
Protagonista de la historia erigido hoy en guardián de la memoria

Fernando Miguel Hernández habla esta tarde en el Museo de León de la antigua cárcel de Puerta Castillo

Una imagen antigua de la histórica edificación que fue utilizada como cárcel hasta la década de los sesenta.

J. Revuelta / León
El arqueólogo e historiador Fernando Miguel Hernández es el encargado de impartir hoy a las 20:00 horas en el Museo de León la penúltima de las conferencias del ciclo ‘50 años de Archivo. 1.100 años de Historia’, con el que se quiere conmemorar las bodas de oro del Archivo Histórico Provincial. Su disertación girará en torno a ‘El castillo y cárcel de León, custodios de la memoria’, un edificio, a juicio del conferenciante, “excepcional en el contexto de la arquitectura española que representa un testigo de excepción del devenir histórico de la ciudad, desde época romana hasta la actualidad, porque tanto desde el punto de vista constructivo como histórico y los personajes que están vinculados a él forman parte de los grandes hitos de la historia de la ciudad”, señala.
En opinión del profesor del Colegio Leonés el castillo y la cárcel han llevado caminos conjuntos, “porque eran castillos del rey en cualquiera de las ciudades medievales y al mismo tiempo defendían la ciudad y servían para encarcelar a los enemigos del rey, que normalmente en épocas medieval y moderna eran nobles, hasta que en la segunda mitad del siglo XIX el castillo pasa a ser cárcel del ciudadano común y en época de la República cárcel de demócratas”, señala Hernández.
El arqueólogo e historiador leonés adelanta que a lo largo de la exposición tratará de descomponer lo que ha llegado del castillo hasta nosotros, “un conjunto de muros mezclados que trataré de separar y explicarcómo funcionaba espacialmente, además de relacionarlo con los hombres que allí estuvieron, con los que dirigían y los que estaban encarcelados”.
Vestigios de los siglos X y XI
En ese proceso de ‘deconstrucción’ el ponente se detendrá especialmente en la época medieval y moderna porque considera que es la menos conocida, a pesar de estudios como el más reciente de Morais. “Creo que se reconocen en el castillo etapas constructivas –y esto será lo más sorprendente– del siglo X o como mucho del siglo XI, del periodo del inicio del reino. Creo que hay aparejos que son claramente del tipo prerrománico. En un segundo momento de la exposición pasaré a deslindar cuáles son las partes del castillo que podrían ser de los siglos XII y XIII, fundamentalmente cuando se construye la muralla y se empieza a fortificar por encima de los lienzos romanos, porque Roma siempre actúa como infraestructura de la ciudad y del propio castillo al funcionar como soporte de lo medieval y lo moderno. Mi intención es ordenar un poco todas esas etapas históricas de época medieval que resultan confusas incluso para los especialistas, que las ventilan casi como un amasijo de piedras informes. También haré especial hincapié en la etapa moderna, cuando en el castillo aparecen aparejos constructivos de ladrillo y marco ahí también tres etapas con sus diferentes funcionamientos y organizaciones, hasta el punto de que me atrevo a hacer unos planos de cómo sería el castillo en sus diferentes periodos”, señala el arqueólogo leonés, que también hace referencia a un plano de muchísimo valor aparecido en el Archivo General de Simancas que representa cómo era esa parte de la ciudad en el año 1601. “Entre este plano, lo que yo logro ver en el edificio actual, más los protocolos notariales que estoy estudiando y documentos antiguos que existen en los diferentes archivos de la ciudad, pues me he atrevido a hacer esa recomposición”, reconoce.
Sobre los personajes vinculados a esta emblemática construcción, Fernando Miguel Hernández señala que en época alto y pleno medieval eran enemigos de los reyes en pequeñas contiendas políticas mientras que en época moderna serían los corruptos de entonces, particularmente en época de Felipe III y Felipe IV con prácticas económicas muy semejantes a otros periodos de crisis, con gente desalmada, avariciosa, individualista y sin estados que vigilen. A ésta seguirá la delincuencia común de finales del XIX, cuandoEspaña empieza a modernizarse, y por último la etapa de los presos republicanos y demócratas”.
Fernando Miguel Hernández, aludiendo al título de su exposición, asegura que “una vez que acaba la historia en la que el castillo ejerce de protagonista empieza la memoria, la memoria no sólo del edificio en sí, que ahí está esperando que alguien lo interprete, lo lea, yo ahora y después otros, sino la memoria escrita, por eso yo hablo de memoria de la ciudad porque es una memoria testimonial físicamente y al mismo tiempo es una memoria documental, porque al final el que fue protagonista de la historia hoy es el custodio de la memoria al ser un archivo provincial que guarda la memoria histórica de la ciudad y de la provincia”, concluye Fernando.