Madreñas para el monte
JOSÉ DE ARANGO Se sanciona a los ganaderos por circular en todoterreno por las pistas forestales
A un ganadero de Brañaseca de Cudillero acaban de advertirle que la próxima vez que sea sorprendido subiendo al monte a vigilar sus vacas utilizando un vehículo todoterreno por pistas forestales será sancionado por el correspondiente servicio del Principado. Se le informó que está prohibido. Por tanto se acabó eso de ir a «lindiar» el rebaño o a investigar por donde andará el lobo cómodamente sentado.
Se interesó el ganadero de esta historia para no dormir -sobre todo porque la sanción puede ser de esas de quitar el sueño- por recibir información del agente, vigilante, inspector o lo que fuese, sobre el daño concreto que se produce en el medio natural al utilizar las pistas forestales con un todoterreno para ir a cuidar el ganado porque él lo viene haciendo desde siempre y se le contestó que hay una ley que protege el monte, la Asturias Paraíso Natural, el paraíso del lobo y del jabalí, el paraíso del matorral y otros paraísos para los que no cuenta ni el ganadero, ni las vacas, ni la subsistencia de quien se dedica al ya de por si nada rentable oficio de la ganadería. Y si hay un daño concreto ¿por qué el funcionario no viajaba en bicicleta o a pie como lo hicieron durante muchos años los carteros rurales?. Pero no, pilotaba también un todoterreno.
Hace ya varios años que las vacas están identificadas. Lleva el carnet en una oreja. El ganadero también tiene su identidad acreditada. El vehículo todoterreno, con la documentación en la guantera. Todo está controlado. Se puede multar al conductor, a su transporte e incluso a la vaca. Quien no está identificado, por el momento, es el personaje a quien se le ha ocurrido la original idea de que unas pistas forestales, cuya construcción se consideró en su día vital para ser utilizadas por el ganadero, que han sido pagadas con el dinero de nuestros impuestos no puedan ser usadas precisamente por quien mas las necesita para realizar su trabajo en el monte. Jamás llegó a la aldea, braña, caserío o pueblo de montaña la más mínima información sobre el uso legal o ilegal de las pistas forestales. Sin información no debería de existir la sanción aunque en derecho se afirma que el desconocimiento de la ley no justifica su incumplimiento. O sea, sanción legal. Y o pagas o te embargan.
Se publican leyes, dictámenes, reglamentos y normas que son desconocidas para el ganadero. Hay inspectores, guardias, celadores y vigilantes para todo. Se justifican así los chiringuitos. Ahora lo que hace falta es que los políticos se den cuenta de que si siguen dando vueltas de tuerca a nuestros ganaderos a lo peor hasta consiguen que no quede nadie para «lindiar» las vacas. Solo falta que se saquen de la manga una ley que prohiba subir al monte de madreñas. No demos ideas.
JOSÉ DE ARANGO Se sanciona a los ganaderos por circular en todoterreno por las pistas forestales
A un ganadero de Brañaseca de Cudillero acaban de advertirle que la próxima vez que sea sorprendido subiendo al monte a vigilar sus vacas utilizando un vehículo todoterreno por pistas forestales será sancionado por el correspondiente servicio del Principado. Se le informó que está prohibido. Por tanto se acabó eso de ir a «lindiar» el rebaño o a investigar por donde andará el lobo cómodamente sentado.
Se interesó el ganadero de esta historia para no dormir -sobre todo porque la sanción puede ser de esas de quitar el sueño- por recibir información del agente, vigilante, inspector o lo que fuese, sobre el daño concreto que se produce en el medio natural al utilizar las pistas forestales con un todoterreno para ir a cuidar el ganado porque él lo viene haciendo desde siempre y se le contestó que hay una ley que protege el monte, la Asturias Paraíso Natural, el paraíso del lobo y del jabalí, el paraíso del matorral y otros paraísos para los que no cuenta ni el ganadero, ni las vacas, ni la subsistencia de quien se dedica al ya de por si nada rentable oficio de la ganadería. Y si hay un daño concreto ¿por qué el funcionario no viajaba en bicicleta o a pie como lo hicieron durante muchos años los carteros rurales?. Pero no, pilotaba también un todoterreno.
Hace ya varios años que las vacas están identificadas. Lleva el carnet en una oreja. El ganadero también tiene su identidad acreditada. El vehículo todoterreno, con la documentación en la guantera. Todo está controlado. Se puede multar al conductor, a su transporte e incluso a la vaca. Quien no está identificado, por el momento, es el personaje a quien se le ha ocurrido la original idea de que unas pistas forestales, cuya construcción se consideró en su día vital para ser utilizadas por el ganadero, que han sido pagadas con el dinero de nuestros impuestos no puedan ser usadas precisamente por quien mas las necesita para realizar su trabajo en el monte. Jamás llegó a la aldea, braña, caserío o pueblo de montaña la más mínima información sobre el uso legal o ilegal de las pistas forestales. Sin información no debería de existir la sanción aunque en derecho se afirma que el desconocimiento de la ley no justifica su incumplimiento. O sea, sanción legal. Y o pagas o te embargan.
Se publican leyes, dictámenes, reglamentos y normas que son desconocidas para el ganadero. Hay inspectores, guardias, celadores y vigilantes para todo. Se justifican así los chiringuitos. Ahora lo que hace falta es que los políticos se den cuenta de que si siguen dando vueltas de tuerca a nuestros ganaderos a lo peor hasta consiguen que no quede nadie para «lindiar» las vacas. Solo falta que se saquen de la manga una ley que prohiba subir al monte de madreñas. No demos ideas.