MANZANEDA DE OMAÑA: El consuelo siempre está en las palabras del sabio...

El consuelo siempre está en las palabras del sabio de la tribu.
Un año raro aquel 2006, como de viejos miedos atávicos. Nos pasamos los primeros meses mirando al cielo y en vez de celebrar la llegada de las cigüeñas temíamos los males eternos que nos podían traer; ellas y cualquier pájaro con alas. Era otra plaga de la modernidad, se habían ido las vacas locas y llegaba la gripe aviar.

Otra señal divina, en este caso un rayo, pareció acrecentar el miedo a mirar al cielo (pese a que ya volaban los aviones desde nuestro aeropuerto) cuando fulminó la torre de la iglesia de Prioro justo el día que estaba llena, cuando se iba a celebrar un entierro. Una serie de casualidades evitó una verdadera masacre.

El Teleno ardía un mes sí y otro también. Unas fantasmales plantas de neumáticos llenaban el cielo de un humo negro que también hacía presagiar lo peor.

Cuando todas las señales apuntan hacia el caos no hay mejor cosa que viajar hasta la sabiduría de los ancianos de la tribu, de los viejos maestros que ya lo han visto y ya lo han vivido todo y nada parece atemorizarles, como si todo lo hubieran conocido antes. Y ellos siempre son capaces de pronunciar palabras tranquilas y cargadas de sensatez, de sonreír ante un fin del mundo que saben que tampoco esta vez va a llegar. Y se dan la mano con una sonrisa muy cómplice.