Viernes, 30 de marzo de 2012
PESCA
Comienza la temporada truchera
Poco caudal y exceso de pescadores pondrán la nota de dificultad a la captura
Luis Luengo / León
El próximo domingo, 1 de abril, comienza la temporada truchera en la provincia de León, con la excepción de los ríos Cares y Sella que abrirán el 20 de mayo. El cierre con carácter general se producirá el 31 de julio, retrasándose al 15 de octubre (a partir del 1 de septiembre en la modalidad sin muerte) en los ríos Cea (desde el puente de Villamartín de Don Sancho hasta el límite con la provincia de Valladolid), Esla (aguas abajo del embalse de Riaño y sus aguas embalsadas), Porma (aguas abajo del embalse del Porma y tramo libre sin muerte del mismo), Luna (aguas abajo de la central de Mora y aguas embalsadas del embalse de Barrios de Luna), Órbigo (en todo su curso hasta el límite provincial) y Sil (aguas abajo del embalse de Bárcena y sus aguas embalsadas). Asimismo se retrasa el cierre al 31 de agosto en la modalidad sin muerte en los ríos Curueño (desde su nacimiento hasta el límite inferior del coto de Valdepiélago) y Sil (aguas abajo del embalse de Las Rozas hasta el embalse de Bárcena).
En este inicio de temporada truchera, el jefe de la sección de Pesca del Servicio Territorial de Medio Ambiente de León, Javier Sancho Fernández, pone de manifiesto que “los ríos leoneses se presentan en general con caudales bajos con respecto a lo que correspondería y con la incertidumbre de cómo va a evolucionar su caudal en un año con falta de nieve y con previsiones de ser excesivamente seco, esperando que se imponga una buena gestión del agua por sus responsables y un uso racional de los usuarios”. Califica como bueno el estado de conservación de los cauces “especialmente en los tramos que no han sufrido actuaciones periódicas en sus márgenes, o si se han realizado, han ido acompañadas de las debidas medidas de compensación y restauración” y apunta que “presentan un mejor estado, aquellos tramos que tienen menos problemas de contaminación o un mejor control de vertidos”. Las circunstancias señaladas por el jefe de pesca, condicionarán en gran medida la actividad de las truchas y el número de ejemplares que acabaran en las cestas de los aficionados en la jornada inaugural.
PESCA
Comienza la temporada truchera
Poco caudal y exceso de pescadores pondrán la nota de dificultad a la captura
Luis Luengo / León
El próximo domingo, 1 de abril, comienza la temporada truchera en la provincia de León, con la excepción de los ríos Cares y Sella que abrirán el 20 de mayo. El cierre con carácter general se producirá el 31 de julio, retrasándose al 15 de octubre (a partir del 1 de septiembre en la modalidad sin muerte) en los ríos Cea (desde el puente de Villamartín de Don Sancho hasta el límite con la provincia de Valladolid), Esla (aguas abajo del embalse de Riaño y sus aguas embalsadas), Porma (aguas abajo del embalse del Porma y tramo libre sin muerte del mismo), Luna (aguas abajo de la central de Mora y aguas embalsadas del embalse de Barrios de Luna), Órbigo (en todo su curso hasta el límite provincial) y Sil (aguas abajo del embalse de Bárcena y sus aguas embalsadas). Asimismo se retrasa el cierre al 31 de agosto en la modalidad sin muerte en los ríos Curueño (desde su nacimiento hasta el límite inferior del coto de Valdepiélago) y Sil (aguas abajo del embalse de Las Rozas hasta el embalse de Bárcena).
En este inicio de temporada truchera, el jefe de la sección de Pesca del Servicio Territorial de Medio Ambiente de León, Javier Sancho Fernández, pone de manifiesto que “los ríos leoneses se presentan en general con caudales bajos con respecto a lo que correspondería y con la incertidumbre de cómo va a evolucionar su caudal en un año con falta de nieve y con previsiones de ser excesivamente seco, esperando que se imponga una buena gestión del agua por sus responsables y un uso racional de los usuarios”. Califica como bueno el estado de conservación de los cauces “especialmente en los tramos que no han sufrido actuaciones periódicas en sus márgenes, o si se han realizado, han ido acompañadas de las debidas medidas de compensación y restauración” y apunta que “presentan un mejor estado, aquellos tramos que tienen menos problemas de contaminación o un mejor control de vertidos”. Las circunstancias señaladas por el jefe de pesca, condicionarán en gran medida la actividad de las truchas y el número de ejemplares que acabaran en las cestas de los aficionados en la jornada inaugural.