MANZANEDA DE OMAÑA: La buena climatología adelanta el final de la hibernación...

La buena climatología adelanta el final de la hibernación de los osos en la Cordillera
La Fundación Oso Pardo no conocerá hasta principios de mayo "los secretos que esconden las oseras" para tener constancia del resultado de la reproducción

S. Gallo 24/03/2012 El buen tiempo de las últimas semanas y el suave invierno vivido en los últimos meses ha permitido que se haya adelantado el final del periodo de hibernación de los osos en la Cordillera Cantábrica. Así lo demuestran los indicios registrados a finales del pasado mes de febrero, cuando ya se detectaron signos de la presencia de osos en los montes, así como los encontrados a principios de este mes de marzo, cuando ya se ha detectado presencia “activa” de ejemplares.

Así lo confirmó el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, quien aclaró que no es que es posible decir que este año los osos han hibernado “menos”, sino que ha sido el buen tiempo el que ha favorecido el hecho de que a estas alturas del año se encuentren “activos”, sobre todo porque el invierno ha sido “especialmente seco” en toda la Cordillera Cantábrica y la nieve ha sido “más bien escasa”.

Han sido precisamente las condiciones climatológicas lo que ha permitido advertir que hay ejemplares que no han hibernado, como es el caso de algunos animales jóvenes y de osas con crías. En cuanto a la alimentación, Palomero explicó que también puede hablarse de un año con una “relativa buena oferta” de los frutos del haya, una buena cosecha de bellotas y de castaños, que son los frutos principales que hacen “que los osos engorden” y que salgan de las oseras “predispuestos a empezar un ciclo nuevo y el periodo de celo con fuerzas”.

Ante esta disposición de alimentos, los osos se introdujeron en las oseras “gorditos” y, una vez finalizada la hibernación “han salido prácticamente igual”, lo que da muestras de que ha sido “una buena hibernación”. En este tiempo, las osas se han separado de sus oseznos de 16 ó 18 meses, y las que están en buenas condiciones físicas entran en celo. Por su parte, los machos recorren amplios territorios en busca de hembras que se encuentren receptivas.

Los osos, en general, son animales promiscuos, es decir, cada ejemplar intenta copular con el mayor número posible de individuos del sexo contario en cada estación reproductora, y aunque las parejas de osos suelen ser quienes protagonizan los episodios de celo, en más de la cuarta parte de los casos estudiados por la Fundación Oso Pardo participaron tres, cuatro y hasta cinco osos de manera simultánea. Los osos cortejan a las osas con paciencia y tesón, y cuando la hembra acepta al macho, es cuando se producen las cópulas.

Sin embargo, no será hasta mediados de abril o principios de mayo cuando se conozcan “los secretos que esconden las oseras” y pueda tenerse constancia del resultado de la reproducción. Sin embargo, y cuando los años anteriores han sido buenos en lo que a alimentación se refiere, el balance reproductor ha resultado también positivo.

Aunque no quiso aventurarse al respecto, Palomero insistió en que todavía es pronto para hablar de un año “bueno” en materia reproductora, si bien recordó que en años anteriores se llegaron a registrar incluso 20 osas paridas en la zona occidental y alrededor de tres osas en la zona oriental. Sin embargo, Palomero recordó que el oso continúa siendo un animal “en peligro de extinción”.