La mitad de las reservas de la biosfera de Castilla y León se unen en una red
Está constituída por Babia, Laciana y Los Ancares y por la salmantina Sierra de Béjar.
maría carnero | león 24/02/2012
La capital leonesa fue ayer el lugar escogido para la constitución de la primera Red de Reservas de la Biosfera de Castilla y León. Esta asociación nace con la firma de las reservas leonesas de Babia, Laciana, Los Ancares y de la salmantina Sierras de Béjar y Francia, con el objetivo de «sumar medios, recursos, potencial y conocimientos», según explicó ayer Lina Freire, alcaldesa de Cabrillanes y presidenta del Consorcio de la Reserva de la Biosfera de Babia. A esta red faltaría por adherirse las otras cuatro reservas de la ocho que hay en Castilla y León, Los Argüellos, Omaña y Luna, Alto Bernesga y Picos de Europa, todas ellas en la provincia de León. Dos de ellas, Omaña y Luna y Alto Bernesga, por carecer de órgano gestor, y por lo tanto de personalidad jurídica, y en el caso de Los Argüellos y Picos de Europa, constituídos jurídicamente desde hace años, por no estar de acuerdo con los estatutos. En el caso concreto de Los Argüellos, sus responsables han confirmado a este periódico que «cuando estén todas las reservas con sus órganos de gestión constituídos y en disposición de firmar decidirán su posible adhesión a la asociación».
Al margen de polémicas, esta nueva red echa a andar con el objetivo de potenciar las relaciones entre las diferentes reservas de la biosfera de la región y desarrollar un trabajo conjunto que facilite el logro de objetivos individuales y comunes.
Para comenzar a trabajar, ayer mismo se nombraron los primeros cargos de esta red, cuya presidencia recayó en la responsable de la reserva de Babia, Lina Freire. El secretario será el representante de los Ancares, Santiago Rodríguez, mientras que la tesorería estará en manos de Ángel de Prado, en representación de las Sierra de Béjar y Francia.
Por su parte, la representante de la reserva de Laciana, y alcaldesa de Villablino, Ana Luisa Durán, destacó la importancia que para los municipios tiene la constitución de esta red, «para captar proyectos más ambiciosos y sumar recursos».
El responsable de la reserva salmantina comparó la trascencia que deben tener las reservas de la biosfera con la que actualmente tienen las ciudades patrimonio. «Castilla y León tiene un inmenso patrimonio natural, etnográfico y cultural que ha sido despreciado en los últimos cincuenta años, sin tener en cuenta que son territorios de futuro al margen de la economía». En este sentido, Ángel de Prado instó a las administraciones públicas a que mantengan los fondos que destinan a las reservas de la biosfera, al tiempo que aseguró que la asociación que ahora nace buscará también recursos privados para financiar sus proyectos y para que las empresas que trabajan en estas zonas reviertan sus beneficios en ellas.
Aunque la nueva asociación cuenta con el beneplácito de las administraciones públicas, en ella no hay representantes ni de la Junta de Castilla y León ni del Ministerio de Medio Ambiente.
Está constituída por Babia, Laciana y Los Ancares y por la salmantina Sierra de Béjar.
maría carnero | león 24/02/2012
La capital leonesa fue ayer el lugar escogido para la constitución de la primera Red de Reservas de la Biosfera de Castilla y León. Esta asociación nace con la firma de las reservas leonesas de Babia, Laciana, Los Ancares y de la salmantina Sierras de Béjar y Francia, con el objetivo de «sumar medios, recursos, potencial y conocimientos», según explicó ayer Lina Freire, alcaldesa de Cabrillanes y presidenta del Consorcio de la Reserva de la Biosfera de Babia. A esta red faltaría por adherirse las otras cuatro reservas de la ocho que hay en Castilla y León, Los Argüellos, Omaña y Luna, Alto Bernesga y Picos de Europa, todas ellas en la provincia de León. Dos de ellas, Omaña y Luna y Alto Bernesga, por carecer de órgano gestor, y por lo tanto de personalidad jurídica, y en el caso de Los Argüellos y Picos de Europa, constituídos jurídicamente desde hace años, por no estar de acuerdo con los estatutos. En el caso concreto de Los Argüellos, sus responsables han confirmado a este periódico que «cuando estén todas las reservas con sus órganos de gestión constituídos y en disposición de firmar decidirán su posible adhesión a la asociación».
Al margen de polémicas, esta nueva red echa a andar con el objetivo de potenciar las relaciones entre las diferentes reservas de la biosfera de la región y desarrollar un trabajo conjunto que facilite el logro de objetivos individuales y comunes.
Para comenzar a trabajar, ayer mismo se nombraron los primeros cargos de esta red, cuya presidencia recayó en la responsable de la reserva de Babia, Lina Freire. El secretario será el representante de los Ancares, Santiago Rodríguez, mientras que la tesorería estará en manos de Ángel de Prado, en representación de las Sierra de Béjar y Francia.
Por su parte, la representante de la reserva de Laciana, y alcaldesa de Villablino, Ana Luisa Durán, destacó la importancia que para los municipios tiene la constitución de esta red, «para captar proyectos más ambiciosos y sumar recursos».
El responsable de la reserva salmantina comparó la trascencia que deben tener las reservas de la biosfera con la que actualmente tienen las ciudades patrimonio. «Castilla y León tiene un inmenso patrimonio natural, etnográfico y cultural que ha sido despreciado en los últimos cincuenta años, sin tener en cuenta que son territorios de futuro al margen de la economía». En este sentido, Ángel de Prado instó a las administraciones públicas a que mantengan los fondos que destinan a las reservas de la biosfera, al tiempo que aseguró que la asociación que ahora nace buscará también recursos privados para financiar sus proyectos y para que las empresas que trabajan en estas zonas reviertan sus beneficios en ellas.
Aunque la nueva asociación cuenta con el beneplácito de las administraciones públicas, en ella no hay representantes ni de la Junta de Castilla y León ni del Ministerio de Medio Ambiente.