MANZANEDA DE OMAÑA: En las manos está escrito todo...

En las manos está escrito todo

Las manos son las que escriben todo. Al menos lo eran cuando se escribía a mano o a máquina, antes de los programas de voz y cosas que no entiendo.

Pero también las manos son las que lo cuentan todo, contemplarlas sí que es un gran programa de voz, un libro escrito en carne... o metal.

Si la escultura fuera Gaudí (ya se sabe la controversia que hay con este asunto, pero si el pueblo lo adopta como Gaudí va a resultar muy complicado robárselo) sus manos serían tan importantes como su cerebro, serían las autoras de las rayas y planos que se acaban convirtiendo en unos edificios que nadie había hecho antes, que ya es difícil habiendo creado en el cercano siglo XX.

Y en las manos de quien se sienta a su lado está escrita la vida de quien descansa a su lado.

Manos blancas y finas de paseantes que miran al lado de la escultura cómo pasa la vida y la gente; manos curtidas por el aire de los peregrinos que cortan el sol camino de Compostela; manos aradas de surcos de sudor de los agricultores jubilados que ahora se reúnen en la plaza de las Palomas para hablar de tiempos pasados; manos con carpeta de quien lleva un papel al banco o la Diputación; manos que abrazan guitarras de indignados recalcitrantes...

Manos que hablan.