MANZANEDA DE OMAÑA: OTROS MOMENTOS MÁGICOS...

OTROS MOMENTOS MÁGICOS
Comienza el otoño con una fiesta litúrgica de profunda raigambre popular en el mundo cristiano: el día de Todos los Santos. Su importancia se manifiesta incluso en el hecho de utilizarse en muchos lugares del Bierzo para dar nombre al mes de noviembre que se conoce también como mes de los santos. Confundida esta fiesta habitualmente con el día de Difuntos, al que la Iglesia reserva, sin embargo, el día 2 de noviembre, la tradición obliga al recuerdo de los difuntos, que se plasma en las visitas a los cementerios. Durante todo este mes, en lugares como Castropodame se rezaba a las animas del Purgatorio (a las que se tiene un temor reverencial puesto que las sombras de las mismas pueden perseguir a los vivos) al finalizar la jornada laboral y antes de cenar. La oración de las animas mas extendida decía: A las animas benditas/ todos deben rogar/ que Dios las saque de penas/ y las lleve a descansar.
Pero tiene el día de Todos los Santos un componente alegre en tanto en cuanto celebra la fiesta de la recolección de las castañas con la realización del magosto. La comunidad se reúne, de nuevo en torno al fuego, para asar castañas. En muchos lugares del Bierzo se toman, además, las peras carujas que se cuecen con vino y se aprovecha para probar el vino nuevo que, dependiendo de zonas, se retrasa hasta el mes de enero o febrero.
La fiesta probablemente mas entrañable para el mundo cristiano es la Nochebuena y tampoco esta exenta de componente mágico. En Ambasmestas se acarreaban unos troncos gordos, a los que se denominaba garrochos, que mantuviesen el fuego del hogar encendido y con fuerza toda la noche puesto que esa era precisamente la noche en que los angelitos bajaban a las casas a calentarse.
Noche también extraordinaria es la de San Silvestre, en la que se deja atrás un año y se da la bienvenida a otro. En Oencia se conoce esa noche como la de las “trastadas” (celebrada en otros lugares la noche de San Juan) y en ella hay licencia para que la mocedad practique todo tipo de fechorías tales como volcar los carros y confundir los burros de los vecinos, que aparecen el día de año nuevo en los lugares mas inverosímiles. En Ambasmestas esa noche se reserva para un estruendoso campaneo festivo que otras poblaciones realizan tradicionalmente tras la Vigilia Pascual para celebrar la Resurrección del Señor.
Para los niños no hay mejor noche en el año que la de Reyes, fiesta que incluso porta en su nombre la magia. En esa noche, unos magos intemporales hacen uso de sus poderes para cumplir con los anhelos infantiles mantenidos durante todo un año.
Poco mas adelante llegara San Antón, celosamente reverenciado en el campo, en tanto en cuanto de él depende la buena salud de los animales, uno de los pilares de la economía rural.
Y poco a poco el ciclo anual festivo-mágico se va completando. Llegan Santa Brígida, poderosa para combatir las tormentas, Las Candelas y San Blas, sanador de las afecciones de garganta. Y pronto otro Carnaval y un nuevo Domingo de Ramos, en el que se realiza la importantísima bendición de los campos en la que el agua bendita caerá profusamente invocando la fecundidad de los mismos. Y, por si acaso no fuera suficiente, también adornaran los ramos benditos las tierras, de la misma manera que las casas y las cuadras.
Cuando el hombre quiere darse cuenta (tempus fugit) ha regresado la primavera y comienzan las fiestas de mayo, mes en que, además, es muchas veces necesario rogar el agua que da vida. Y tras él viene un nuevo San Juan, y poco mas adelante la maligna truena que hay que conjurar.

Colaboradores: Asunción Colinas Castro (Villaverde de los Cestos). Antonio Diez Corral (Almázcara). Josefa Domínguez Rodríguez (Ambasmestas). Eloy García Álvarez (Bembibre). Félix Rodríguez Fernández (Villavieja del Castillo). Benito Fernández (Castropodame). Leoncio Lolo Rodriguez (Oencia).

P. D. LO TRAIGO DEL "REINO VIEJO DE LEÓN" DEL F-B