El 30 de marzo de 1980 el PSOE hace también pública su apuesta por la inclusión de León en el ente "castellano-leonés". Sin embargo, "en esta misma época importantes sectores del PSOE, encabezados por Álvarez de Paz, pretendían también la autonomía uniprovincial, o en su caso, la constitución de una región formada por los territorios de León, Zamora y Salamanca. La enérgica intervención del senador vallisoletano Juan Antonio Arévalo, secretario general de los socialistas castellanoleoneses, forzó un cambio de postura de sus correligionarios, que aceptaron el hecho regional tal y como hoy se contempla". Desde 1977 PSOE y UCD se habían estructurado territorialmente de acuerdo a la configuración preautonómica.
Según Mariano González Clavero: "En la provincia zamorana el proceso de adhesión al proceso autonómico resultó un tanto polémico. Desde el Norte de Castilla se acusó a la UCD zamorana de estar sondeando la posibilidad de constituir una autonomía leonesa, con las provincias de León, Zamora y Salamanca. Para el corresponsal del diario vallisoletano, la iniciativa autonómica estaba siendo abordada por los ucedistas zamoranos con gran parsimonia, dejando entrever que ‘se esperan órdenes’. La posibilidad de que se terminara constituyendo una autonomía basada en el antiguo Reino de León siempre preocupó en la provincia vallisoletana". Finalmente, UCD lo negó y votaron a favor de la inclusión de Zamora al ente.
Estaba a punto de terminar el plazo de seis meses establecido en el artículo 143 para que los ayuntamientos votaran la inclusión en el ente "castellano-leonés" sin que León hubiera iniciado ningún tipo de acción tendente a incorporarse en él. Sin embargo, entre el 16 y el 25 de abril de 1980, es decir, en sólo diez días, los ayuntamientos votaron favorablemente a la unión de León a Castilla. Según este margen tan estrecho y teniendo en cuenta que en los sondeos previos los políticos leoneses estaban claramente a favor de una autonomía leonesa y que años después se retractaron, es evidente que fue un proceso muy irregular. Luis Aznar, presidente provincial del CDS declaró al Diario de León el 30/9/1984: "Hoy día nadie niega que existió un fraude, político al menos, en las actuaciones de los parlamentarios y políticos que solicitaron la incorporación de nuestra provincia a la autonomía castellana".
El 12 de abril de 1980 tuvo lugar la segunda manifestación leonesa en la que participaron cerca de 10.000 manifestantes. A pesar de esto, el mismo día el PCE, UCD y PSOE, en la Diputación ratificaron el acuerdo de integración en Castilla y León.
Según Mariano González Clavero: "En la provincia zamorana el proceso de adhesión al proceso autonómico resultó un tanto polémico. Desde el Norte de Castilla se acusó a la UCD zamorana de estar sondeando la posibilidad de constituir una autonomía leonesa, con las provincias de León, Zamora y Salamanca. Para el corresponsal del diario vallisoletano, la iniciativa autonómica estaba siendo abordada por los ucedistas zamoranos con gran parsimonia, dejando entrever que ‘se esperan órdenes’. La posibilidad de que se terminara constituyendo una autonomía basada en el antiguo Reino de León siempre preocupó en la provincia vallisoletana". Finalmente, UCD lo negó y votaron a favor de la inclusión de Zamora al ente.
Estaba a punto de terminar el plazo de seis meses establecido en el artículo 143 para que los ayuntamientos votaran la inclusión en el ente "castellano-leonés" sin que León hubiera iniciado ningún tipo de acción tendente a incorporarse en él. Sin embargo, entre el 16 y el 25 de abril de 1980, es decir, en sólo diez días, los ayuntamientos votaron favorablemente a la unión de León a Castilla. Según este margen tan estrecho y teniendo en cuenta que en los sondeos previos los políticos leoneses estaban claramente a favor de una autonomía leonesa y que años después se retractaron, es evidente que fue un proceso muy irregular. Luis Aznar, presidente provincial del CDS declaró al Diario de León el 30/9/1984: "Hoy día nadie niega que existió un fraude, político al menos, en las actuaciones de los parlamentarios y políticos que solicitaron la incorporación de nuestra provincia a la autonomía castellana".
El 12 de abril de 1980 tuvo lugar la segunda manifestación leonesa en la que participaron cerca de 10.000 manifestantes. A pesar de esto, el mismo día el PCE, UCD y PSOE, en la Diputación ratificaron el acuerdo de integración en Castilla y León.