Te van a dar la razón, seguro
Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos cadenas ha de helarte el corazón”, cantaba el canalla cuando sólo había dos cadenas y en una ponían documentales y en la otra películas, de tiros o de la realidad que ellos habían creado.
Teóricamente la mayoría de la gente veía el documental, el de La 2, pero la cuota de pantalla era tozuda en el desmentido.
Sigue habiendo dos cadenas, dos Españas, dos realidades.
Salieron a la calle los de La 2, los de los documentales, y todo el mundo les dijo lo mismo de siempre, que los veían, que tenían razón, que el ornitorrinco corre serios peligros ante la voracidad humana...
Y después de darles la razón volvieron a encender La Primera, la de las películas, votaron en masa en las elecciones, eligieron de entre los mismos de siempre a los que estaban sentados al sol en la acera y a los que estaban en el despacho los mandaron a tomar el sol en la acera. Cambiamos a Leyre por Soraya y la culpa, si hubiera que echársela a alguien, sería de Merkel, fría como los sabañones.
Los perros siguen viendo pasar el tiempo, las flautas les ponen música y los perroflautas siguen teniendo razón. Todo el mundo se la da.
Y la vida sigue igual
http://www. lacronicadeleon. es/2011/12/29/fotografia. html
Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos cadenas ha de helarte el corazón”, cantaba el canalla cuando sólo había dos cadenas y en una ponían documentales y en la otra películas, de tiros o de la realidad que ellos habían creado.
Teóricamente la mayoría de la gente veía el documental, el de La 2, pero la cuota de pantalla era tozuda en el desmentido.
Sigue habiendo dos cadenas, dos Españas, dos realidades.
Salieron a la calle los de La 2, los de los documentales, y todo el mundo les dijo lo mismo de siempre, que los veían, que tenían razón, que el ornitorrinco corre serios peligros ante la voracidad humana...
Y después de darles la razón volvieron a encender La Primera, la de las películas, votaron en masa en las elecciones, eligieron de entre los mismos de siempre a los que estaban sentados al sol en la acera y a los que estaban en el despacho los mandaron a tomar el sol en la acera. Cambiamos a Leyre por Soraya y la culpa, si hubiera que echársela a alguien, sería de Merkel, fría como los sabañones.
Los perros siguen viendo pasar el tiempo, las flautas les ponen música y los perroflautas siguen teniendo razón. Todo el mundo se la da.
Y la vida sigue igual
http://www. lacronicadeleon. es/2011/12/29/fotografia. html