El doble de belén
La Asociación Leonesa de Amigos de los Belenes convierte el oasis del año pasado en un bullicioso pueblo de Palestina.
A. Domingo | Redacción 27/12/2011
El nacimiento monumental de la Asociación Leonesa de Amigos de los Belenes (Alab) tiene el doble de superficie que el año pasado. Supera los 25 metros cuadrados de escenas referentes al nacimiento del Salvador, con paisajes y edificios tallados piedra a piedra o levantados tablón a tablón, por los belenistas leoneses, artistas de la cuchilla sobre el poliestileno —entre otros materiales— para ejecutar cada casa, calle o paisaje.
Lo que comenzó como un humilde pesebre de un desértico oasis de las afueras de Belén se ha convertido en el pueblo bullicioso de Palestina, con sus defensas, calles, establos y palomeras, con el Misterio como referencia de la composición, bajo una arquitectura que permite contemplar una escena en la que no faltan los pastores que adoran al Niño ante María y José.
Las fuentes del centro del pueblo manan agua, conducida por atarjeas. En esta zona, las edificaciones humildes que se muestran tras franquear la muralla dan paso a construcciones más suntuosas, con corredores de madera y celosías en los vanos. Todo el pavimento está enlosado a escala y al detalle.
Las calles del pueblo de Judá, por las que se acercan los pastores en busca de Jesús, confluyen en una plaza. Pero, además de los ganaderos, también se pueden observar otras figuras en el belén coyantino, como mercaderes y comerciantes, llegados hasta el lugar en burros o en camellos. Otros trabajan en su locales, en oficios perdidos como la cestería, la alfarería, el herrero o el encantador de serpientes, que da el toque mágico y oriental al zoco belenístico.
Tanto el montaje de las escenas como los distintos elementos que las forman son obra de los miembros de la Asociación Leonesa de Amigos de los Belenes. Las figuras proceden del Taller de Olot (Gerona o son obra de los artesanos sevillanos como Joaquín Pérez y José Ángel Oviedo. Tienen unos 20 centímetros de altura, excepto las que utilizan cabalgaduras, como los Reyes Magos. Precisamente las imágenes de los de Oriente son las más valiosas por superar los 50 años de antigüedad.
Alab quiso mostrar su gratitud con las entidades que les han ayudado a sufragar los gastos de la exposición, entre las que se encuentran las empresas Pinturas Freca, Drakania Diseño Gráfico y Garnica Plywood, además de la Obra Social de La Caixa y el Ayuntamiento de Valencia de Don Juan.
Lugar: Sala de exposiciones del Ayuntamiento, en la plaza Mayor, 1.
Horario: 12.00-14.00 y 18.30-20.30.
Fechas: Hasta el 6 de enero.
La Asociación Leonesa de Amigos de los Belenes convierte el oasis del año pasado en un bullicioso pueblo de Palestina.
A. Domingo | Redacción 27/12/2011
El nacimiento monumental de la Asociación Leonesa de Amigos de los Belenes (Alab) tiene el doble de superficie que el año pasado. Supera los 25 metros cuadrados de escenas referentes al nacimiento del Salvador, con paisajes y edificios tallados piedra a piedra o levantados tablón a tablón, por los belenistas leoneses, artistas de la cuchilla sobre el poliestileno —entre otros materiales— para ejecutar cada casa, calle o paisaje.
Lo que comenzó como un humilde pesebre de un desértico oasis de las afueras de Belén se ha convertido en el pueblo bullicioso de Palestina, con sus defensas, calles, establos y palomeras, con el Misterio como referencia de la composición, bajo una arquitectura que permite contemplar una escena en la que no faltan los pastores que adoran al Niño ante María y José.
Las fuentes del centro del pueblo manan agua, conducida por atarjeas. En esta zona, las edificaciones humildes que se muestran tras franquear la muralla dan paso a construcciones más suntuosas, con corredores de madera y celosías en los vanos. Todo el pavimento está enlosado a escala y al detalle.
Las calles del pueblo de Judá, por las que se acercan los pastores en busca de Jesús, confluyen en una plaza. Pero, además de los ganaderos, también se pueden observar otras figuras en el belén coyantino, como mercaderes y comerciantes, llegados hasta el lugar en burros o en camellos. Otros trabajan en su locales, en oficios perdidos como la cestería, la alfarería, el herrero o el encantador de serpientes, que da el toque mágico y oriental al zoco belenístico.
Tanto el montaje de las escenas como los distintos elementos que las forman son obra de los miembros de la Asociación Leonesa de Amigos de los Belenes. Las figuras proceden del Taller de Olot (Gerona o son obra de los artesanos sevillanos como Joaquín Pérez y José Ángel Oviedo. Tienen unos 20 centímetros de altura, excepto las que utilizan cabalgaduras, como los Reyes Magos. Precisamente las imágenes de los de Oriente son las más valiosas por superar los 50 años de antigüedad.
Alab quiso mostrar su gratitud con las entidades que les han ayudado a sufragar los gastos de la exposición, entre las que se encuentran las empresas Pinturas Freca, Drakania Diseño Gráfico y Garnica Plywood, además de la Obra Social de La Caixa y el Ayuntamiento de Valencia de Don Juan.
Lugar: Sala de exposiciones del Ayuntamiento, en la plaza Mayor, 1.
Horario: 12.00-14.00 y 18.30-20.30.
Fechas: Hasta el 6 de enero.