MANZANEDA DE OMAÑA: Lo que su código genético manda...

Lo que su código genético manda

El código genético del cachorro que asoma su enorme cabeza y su cara de niño bueno es complicado. Entre las habilidades que tiene que desarrollar está la de soportar horas y horas prácticamente quieto, en una de las garitas —sin más techo que el cielo— que vigilan por la tranquilidad de su rebaño; también debe aprender a pelear hasta la muerte con enemigos astutos como no hay otros, los lobos, amigos de tender trampas y celadas que debe desenredar con una singular inteligencia que también transporta su ADN de mastín y de leonés.

Debe aprender a oler los vientos, a escuchar los sonidos más imperceptibles, a percibir siluetas detrás de las nieblas y los amaneceres, a obedecer al pastor que le da una voz desde la lejanía. Debe ser capaz de correr con potencia detrás de quien ataque el rebaño y a caminar con paciencia a su lado, mirando al pastor, rumbo a otra majada, a otro puerto, a otros pastos, a otros cielos.

No se le admiten quejas por los insoportables calores de agosto ni por los tremendos fríos de diciembre.

Es un mastín, y es leonés.

Pero un cachorro también es esclavo de su leyenda y y todos los libros repiten al enumerar sus características: “Tolerancia a los niños: Excelente”.

Ahí lo tienes.
http://www. la-cronica. net/2011/12/01/fotografia. html