MANZANEDA DE OMAÑA: Te (nos) vigilan, no lo dudes...

Te (nos) vigilan, no lo dudes

Te vigilan. Nos vigilan. No lo dudes. El ojo que todo lo ve está permanentemente abierto, encendido, mirando, grabando...

Miras hacia atrás y no ves a nadie, pero te están viendo.

Y si no te están viendo siguen tus huellas y tus rastros. El teléfono dibuja un camino en el viento, la tarjeta deja tus huellas en todos los bancos, en las instituciones graban tus movimientos, en los supermercados te vigilan como sospechoso de amigo de lo ajeno, en las calles temen que puedas ser violento o destruyas ese patrimonio que nos ha legado la historia de la ciudad...

Y, sin embargo, el telediario insiste en llamarnos ciudadanos anónimos.

Mauri, empeñado en convertir la realidad en una imagen, ha encontrado el más allá de esta vigilancia indiscriminada, la que nos tiene indefensos ante el ojo que todo lo sospecha.

También en una tumba de nuestro cementerio, allí donde nadie se mueve con lo que no activa la célula fotoeléctrica de la grabación, vigila este ojo abierto que no se fía... de nadie, ni de los muertos.

Nos halagan con las palabras. Nos elogian en sus discursos. Alaban nuestro sentido cívico y ciudadano...

Y, mientras tanto, encienden los ojos que te vigilan como sospechoso