La zapatilla y la ‘catalítica’
El invierno llega. Puede tardar pero llega. Sólo faltaría que nos quitaran el invierno y con ello el privilegio de salir en el telediario, porque antes de Rodolfo Martín Villa y Rodríguez Zapatero sólo hablaba de nosotros Matías Prats, el padre, para decir que “la temperatura más baja en capitales de provincia la registró León con 10 bajo cero”.
¡Y qué orgullo sentíamos cuando allá por el mes de diciembre o enero, después de hablar de asuntos internacionales de Alemania y Estados Unidos, llegaba el tiempo y el locutor decía con palabras entrecortadas que “la localidad leonesa de Villamanín registró durante la noche de ayer temperaturas de 27 grados bajo cero”.
Qué sería de nosotros sin el reportaje de La Primera por algún pueblo de los montes de León con la furgoneta del frutero arrumbada en la cuneta.
Qué sería de nosotros sin que nos llamaran de alguna emisora nacional de radio insistiendo en que nos quedaríamos sin víveres en la nevera mientras les insistimos, y no quieren escuchar, que “está el arcón que revienta”.
No nos pueden quitar el invierno y más ahora que se va Zapatero. ¿Cuándo íbamos a salir en el telediario?
¿Que hace frío?, ¿seguro?, en la cocina con las zapatillas de felpa y en la galería con la ‘catalítica’ de butano encendida, no. Y falta la bata guateada.
El invierno llega. Puede tardar pero llega. Sólo faltaría que nos quitaran el invierno y con ello el privilegio de salir en el telediario, porque antes de Rodolfo Martín Villa y Rodríguez Zapatero sólo hablaba de nosotros Matías Prats, el padre, para decir que “la temperatura más baja en capitales de provincia la registró León con 10 bajo cero”.
¡Y qué orgullo sentíamos cuando allá por el mes de diciembre o enero, después de hablar de asuntos internacionales de Alemania y Estados Unidos, llegaba el tiempo y el locutor decía con palabras entrecortadas que “la localidad leonesa de Villamanín registró durante la noche de ayer temperaturas de 27 grados bajo cero”.
Qué sería de nosotros sin el reportaje de La Primera por algún pueblo de los montes de León con la furgoneta del frutero arrumbada en la cuneta.
Qué sería de nosotros sin que nos llamaran de alguna emisora nacional de radio insistiendo en que nos quedaríamos sin víveres en la nevera mientras les insistimos, y no quieren escuchar, que “está el arcón que revienta”.
No nos pueden quitar el invierno y más ahora que se va Zapatero. ¿Cuándo íbamos a salir en el telediario?
¿Que hace frío?, ¿seguro?, en la cocina con las zapatillas de felpa y en la galería con la ‘catalítica’ de butano encendida, no. Y falta la bata guateada.