MANZANEDA DE OMAÑA: Y el que tenga prisa que compre tractor...

Y el que tenga prisa que compre tractor

Un paisano que lleva un carro tirado por una pareja de vacas siempre tiene tiempo para hablar. Dice “sooo”, apoya el brazo encima del yugo, toca el sobeo para ver si está apretado, te mira y no le falta un rato para decir de donde viene, hacía donde camina, como anda el tiempo y si es buen año para la cosecha.

Después sigue su camino. Si quieres una conversación larga camina tras él, espera a que llegue y desunza, a que deje marchar las vacas para la huerta y mientras va colocando el cobertero y enrosca el sobeo alrededor del yugo abrirá su pozo de saberes y conformidades. “Es duro, pero es lo que hay, lo que siempre se hizo...”.

Con la mano va señalando las tierras que fueron de labor y hoy son de los jabalíes y los zorros. Con la vara identifica los montes que antes pacieron las vacas y hoy las comen los fuegos. Con la mirada acierta a recordar las peñas por las que trepaban las cabras y hoy hacen caminos los bulldozer de las canteras que van dejando en el suelo renglones de la pizarra con la que se escribe el olvido de estas tierras.

Cuando acaba de recoger se sienta en el corral. Por encima de la pared asoma la cabeza y el pañuelo negro de la mujer que le avisa de que ya está la comida. “Voy mujer, si gustan...”.

¿Sabes cuánto vale su calma

http://www. la-cronica. net/2011/11/11/fotografia. html