MANZANEDA DE OMAÑA: CLERO...

CLERO

Las órdenes religiosas y el clero catedralicio son los dos grupos de poder más importantes de la diócesis leonesa. Mientras el clero de las parroquias vivía absorto de las luchas de poder y sus integrantes bastante tenían con intentar subsistir, estos eclesiásticos solían tener un bajo nivel económico, social y cultural. A grandes rasgos esta es la radiografía del estamento eclesiástico con el que nos vamos a encontrar en pleno siglo XVI.
En la diócesis hubo una gran cantidad de cenobios destacando el de San Benito de Sahagún por su biblioteca y por tener su propia imprenta.

En la diócesis leonesa nos vamos a encontrar con un gran número de órdenes y comunidades importantes. Estas congregaciones religiosas no disponían de un gran capital propio, pero siempre recibieron el apoyo y patronazgo de nobles y dignidades eclesiásticas de la urbe. Sin lugar a dudas, gracias a estas comunidades religiosas, la Iglesia tuvo un papel preponderante en la vida social local al ser los guardianes de los valores cristianos y de la fe. Del mismo modo, estos centros no solo lo fueron de religión, sino que gracias a estas órdenes y comunidades la cultura se va a ir expandiendo de una forma muy lenta.

Las órdenes que estaban asentadas en este siglo en la urbe leonesa fueron las de los dominicos con el monasterio de Santo Domingo, los franciscanos con el cenobio de San Francisco, los Benedictinos con los monasterios de San Claudio y San Isidoro y el convento de San Marcos de la Orden Militar de Santiago. En la diócesis hubo una gran cantidad de cenobios destacando el de San Benito de Sahagún por su biblioteca y por tener su propia imprenta.

Los cenobios de la ciudad de León contaban con centros de estudio y escuelas de gramática y en los benedictinos llegaron a tener Estudios Generales. Incluso San Isidoro y San Marcos llegaron a tener colegios mayores en la Universidad de Salamanca, gran foco cultural del noroeste de la península ibérica. A través de esta descripción podemos comprobar como la Iglesia ejercía el monopolio de la enseñanza en esta época. Toda la educación y la cultura sólo se podían adquirir de este modo.

El clero era un estamento diferente al resto, ya que aunaba bajo una misma estructura social a personas provenientes de estratos sociales totalmente opuestos. La nobleza solía enviar a los segundones al clero como en León tenemos el caso de los Rodríguez Fonseca, Quiñones, Guzmanes y de la Cueva. Pero sin lugar a dudas, la estrecha colaboración en la urbe leonesa entre las clases sociales más altas como eran el clero, la nobleza y la realeza se puede ver en la construcción del convento de San Marcos de León, perteneciente a la Orden de Caballería de Santiago que se realiza gracias a la formación de esta institución fuerte e independiente.

Lo que se refiere al cabildo catedralicio y del obispado profundizaremos en uno de los temas que componen este estudio, a grandes rasgos decir que mantuvieron el control de todo lo que sucedía en la ciudad, ya no sólo en lo religioso, sino también en lo político, en lo social y en lo económico.

El clero parroquial estaba compuesto por personas de estrato social humilde, que pretendían mejorar entrando en el estamento eclesiástico, pero la realidad de la situación establecía que en muchos casos el clero parroquial casi no tenía para vivir.