Las fuentes estaban abiertas, su agua se retenía en una poza contigua para facilitar ser bebida por las vacas uñidas, en el cauce una pozada la embalsaba para que al soltarla pudiera servir de riego a frutales y huertos. Los caudales eran tan exiguos que si no había pozada, el terreno absorbía el agua antes de llegar al destino. En la imagen la fuente de San Martino (seca) en Cuadros. En torno a las fuentes había un espacio comunal que permitía la reunión de ganados para abrevar. El a agua de uso humano se tomaba con calderos directamente del manantial, era considerada potable si estaba clara y corriendo. El tapado, convirtiéndolas en caños, de las fuentes se realizó muy avanzado el siglo XX.
"La piedras que la circuyen
insertas por sus engastes
son trabajos que no huyen
y piedras que me destruyen
porque vos me las tirasteis"
"La piedras que la circuyen
insertas por sus engastes
son trabajos que no huyen
y piedras que me destruyen
porque vos me las tirasteis"