Ayer los volvimos a retomar, no, no os asusteis, no es que de repente nos vayamos al
convento y que seamos bueninas ¡no! se trata de nuestro cafelito y toña, estuvimos las dos un buen rato riéndonos de las anécdotas de mi viaje por estas tierras.
Ella me contó la Odisea de la Miel
Casa la Vieja.