MANZANEDA DE OMAÑA: Una autobiografía escrita en la cacha...

Una autobiografía escrita en la cacha

Lo que no es autobiografía no es nada”, repetía el histórico Victoriano Crémer cuando hablaba de su obra y su vida, cuando recordaba que estuvo preso en San Marcos y escribió el libro de San Marcos.

No le voy a llevar la contraria al viejo profesor. ¿Son las cachas la autobiografía del dueño o son las manos la autobiografía del hombre sentado al sol?

La respuesta es la misma. Las cachas y las manos son el dueño, son la misma historia, son una vida dibujada sobre surcos siempre arrugados, sin caminos llanos ni fáciles, sin regalos que esas manos no le hayan arrancado a la tierra o a la lucha diaria.

Como es su biografía la chaqueta y la camisa abotonadas hasta arriba, como lo hacía siempre que bajaba desde el pueblo a León; al médico, a hacer papeles o a visitar a la familia. Colgaba en el portal la vieja chaqueta de pana, la de tantos bolsos llenos de cosas útiles, de la navaja al librito, y cogía el coche de linea impecable. Fuera de la fotografía quedan unos zapatos frotados cada mañana.

Fuera de la fotografía queda la cabeza llena de recuerdos de otro leonés ejemplar, trabajador, que le agradece a la vida las tardes de sol para sentarse en un banco, ver gente y charlar.

Hablar de las arrugas de la vida y de la cacha, que son las mismas.

http://www. la-cronica. net/2011/10/06/fotografia. html