El ser padrino no es ciencia,
lo que hace falta es tener
mil pesetas para puros,
y para nosotras, cien.
De tus hermosos ojos
no tengo queja,
ellos quieren mirarme,
tú no los dejas.
Tus ojos para soles
son muy pequeños
para estrellas son grandes
serán luceros.
lo que hace falta es tener
mil pesetas para puros,
y para nosotras, cien.
De tus hermosos ojos
no tengo queja,
ellos quieren mirarme,
tú no los dejas.
Tus ojos para soles
son muy pequeños
para estrellas son grandes
serán luceros.