Los orígenes de Matanza de los Oteros datan del medievo, cuando en tiempos del reinado de Alfonso III el Magno (finales del siglo IX), se realizó la repoblación de la zona. Dicha repoblación se efectuó con gentes venidas principalmente de las tierras del norte de la península, así como francos y mozárabes, a los que se les ofreció tierras yermas para el cutivo.
En el año 878, el Emir Omeya de Córdoba, Muhammad I, organizó un ejercito con la finalidad de conquistar León. Así pues, Alfonso III se dirigió a su encuentro, entablando combate en el campo de La Polvoraria, derrotándole y causándole numerosas bajas. Ordenando el repliegue, fueron alcanzados por las tropas cristianas no dejando escapar a ningún musulmán vivo. Esta matanza se dio en la planicie que ocupa el pueblo, nombre por el que se le conoce desde entonces.
En el escudo municipal, como símbolo de la mencionada batalla, aparecen una espada y un alfanje de gules en campo de plata, colores regionales.
En el año 878, el Emir Omeya de Córdoba, Muhammad I, organizó un ejercito con la finalidad de conquistar León. Así pues, Alfonso III se dirigió a su encuentro, entablando combate en el campo de La Polvoraria, derrotándole y causándole numerosas bajas. Ordenando el repliegue, fueron alcanzados por las tropas cristianas no dejando escapar a ningún musulmán vivo. Esta matanza se dio en la planicie que ocupa el pueblo, nombre por el que se le conoce desde entonces.
En el escudo municipal, como símbolo de la mencionada batalla, aparecen una espada y un alfanje de gules en campo de plata, colores regionales.