La alta frecuencia ha sido ampliamente utilizada durante muchos años debido a sus numerosos efectos beneficiosos. Este instrumento permite por primera vez concentrar esta corriente en el área donde se aplica en profundidad y transformarla en TEMPERATURA (NO CALOR) sin el usual calentamiento doloroso de otro tipo de aparatos. Sin embargo, consigue resultados inimaginables. Pueden constatarse mejoras muy importantes ya al final de la primera sesión. Estas mejoras se ven ampliadas varias horas después de la aplicación y especialmente al día siguiente.
La aplicación de la corriente de Alta Frecuencia en el tejido se consigue mediante un electrodo humectado en gel especialmente hidratante y conductor que se desliza por la zona en tratamiento. Se utilizan electrodos "capacitivos" aislados en la técnica denominada T. E. C. (Transferencia Eléctrica Capacitiva) y electrodos metálicos descubiertos en la técnica denominada T. E. R. (Transferencia Eléctrica Resistiva).
El incremento de temperatura en la zona en que aplicamos la Alta Frecuencia, origina una importante mejora en la textura y aspecto de la epidermis.
El efecto regenerativo de este método es sumamente beneficioso para la finalidad de restituir una piel joven, capaz de mantener la actividad tisular y de asegurar la presencia de una nueva población celular, interviniendo en sentido positivo en su evolución y paliando los efectos debidos a la progresión de la edad.
Una ventaja importante de la aplicación de esta modalidad es que la persona nunca experimenta la sensación, a veces desagradable, de ser tratada con "una corriente eléctrica". El tratamiento, de esta forma, es siempre bien tolerado.
La aplicación de la corriente de Alta Frecuencia en el tejido se consigue mediante un electrodo humectado en gel especialmente hidratante y conductor que se desliza por la zona en tratamiento. Se utilizan electrodos "capacitivos" aislados en la técnica denominada T. E. C. (Transferencia Eléctrica Capacitiva) y electrodos metálicos descubiertos en la técnica denominada T. E. R. (Transferencia Eléctrica Resistiva).
El incremento de temperatura en la zona en que aplicamos la Alta Frecuencia, origina una importante mejora en la textura y aspecto de la epidermis.
El efecto regenerativo de este método es sumamente beneficioso para la finalidad de restituir una piel joven, capaz de mantener la actividad tisular y de asegurar la presencia de una nueva población celular, interviniendo en sentido positivo en su evolución y paliando los efectos debidos a la progresión de la edad.
Una ventaja importante de la aplicación de esta modalidad es que la persona nunca experimenta la sensación, a veces desagradable, de ser tratada con "una corriente eléctrica". El tratamiento, de esta forma, es siempre bien tolerado.