Hoy es Lorca. Ayer la valenciana presa de Tous; antes la de Ribadelago, en 1959, aquí al lado, en la vecina Zamora, de nuestro viejo Reino de León.
Otro día un autobús con 55 escolares cayó al río Órbigo, en Santa Cristina de la Polvorosa, en una de las tragedias más crueles que se pueden vivir porque hay pocas cosas más duras que ver una fila de más de cuarenta cadáveres de niños tapados con mantas esperando a que llegue su familia.
Ytodo el sur de la provincia acudió a Ribadelago y Santa Cristina, unos con las manos preparadas para lo que hiciera falta, muchas mujeres con mantas por si eran necesarias, todos ofreciendo sus humildes casas y toda la comida que en ellas hubiera para quien la necesitara. Muchos desescombraron con sus propias manos buscando un hilo de vida.
Un bombero leonés es la foto que resume la tragedia de Haití; en sus campos de refugiados aún sigue otro leonés, Vicente Álvarez, coordinando todos los trabajos de ayuda humanitaria de Mensajeros de la Paz.
Es un orgullo ser de esta tierra; ser paisano de nuestros paisanos, de estos que excavan la fango con sus manos.
¿Qué nos pasa después?, ¿quién nos enciende?, ¿cómo se puede enrarecer la vida de manera tan triste?
P. D. ¿Por qué no somos siempre así?
Otro día un autobús con 55 escolares cayó al río Órbigo, en Santa Cristina de la Polvorosa, en una de las tragedias más crueles que se pueden vivir porque hay pocas cosas más duras que ver una fila de más de cuarenta cadáveres de niños tapados con mantas esperando a que llegue su familia.
Ytodo el sur de la provincia acudió a Ribadelago y Santa Cristina, unos con las manos preparadas para lo que hiciera falta, muchas mujeres con mantas por si eran necesarias, todos ofreciendo sus humildes casas y toda la comida que en ellas hubiera para quien la necesitara. Muchos desescombraron con sus propias manos buscando un hilo de vida.
Un bombero leonés es la foto que resume la tragedia de Haití; en sus campos de refugiados aún sigue otro leonés, Vicente Álvarez, coordinando todos los trabajos de ayuda humanitaria de Mensajeros de la Paz.
Es un orgullo ser de esta tierra; ser paisano de nuestros paisanos, de estos que excavan la fango con sus manos.
¿Qué nos pasa después?, ¿quién nos enciende?, ¿cómo se puede enrarecer la vida de manera tan triste?
P. D. ¿Por qué no somos siempre así?