El queso y el barbecho, para mayo esté hecho.
En mayo no dejes el sayo, por si en vez de derecho, viene de soslayo.
En mayo, cuando los grandes calores, los caballos están gordos y los potros corredores.
En mayo, la hoz en la mano; la del heno que no la del centeno.
Mayo ventoso, para el campesino hermoso, y para el marinero penoso.
En mayo no dejes el sayo, por si en vez de derecho, viene de soslayo.
En mayo, cuando los grandes calores, los caballos están gordos y los potros corredores.
En mayo, la hoz en la mano; la del heno que no la del centeno.
Mayo ventoso, para el campesino hermoso, y para el marinero penoso.