Nació a mediados de los años cincuenta y lo hizo con buena estrella. Antítesis de los malos por excelencia, el Capitán Trueno forma parte de la memoria sentimental de todos los que nacieron en los años sesenta. Acompañado siempre por sus inseparables amigos el forzudo Goliath, el intrépido adolescente Crispín y por su eterna novia nórdica, Sigrid de Thule, este justiciero defensor de los débiles ante los tiranos da ahora el salto de los tebeos, al mundo del cine.
Y ese salto de un medio a otro tendrá a un leonés como coprotagonista. Manuel Martínez, el gran campeón de lanzamiento de peso dará vida en la gran pantalla a Goliath, ese gigante de buen corazón que, garrote en ristre, peleaba siempre codo con codo con Trueno rompiendo crismas de malos a diestro y siniestro.
Y ese salto de un medio a otro tendrá a un leonés como coprotagonista. Manuel Martínez, el gran campeón de lanzamiento de peso dará vida en la gran pantalla a Goliath, ese gigante de buen corazón que, garrote en ristre, peleaba siempre codo con codo con Trueno rompiendo crismas de malos a diestro y siniestro.