Bronce y dorados cantos en tu río
de agua falaz, constante,
de relajada y lejana luna fría.
Inicio de caminito titubeante.
De día ribera mansa, cálida,
de nocturno pasear de plata.
Caudal de agua de perenne pavor.
Tierra de altura que hiela el alma.
A ti acudo, con la precisión del tiempo
¡a pesar de no dar nada!
y aún así acudo, no sé si por vencerte,
por amarte o intentar quererte;
¡a pesar de no dar nada!
Cuna de gente de amabilidad distante,
sosegada, calmada hasta lo eterno.
¡Paisaje de silencio,
paisaje de Omaña!
Tierra inconquistable
porque no das nada
sin que te cueste gran esfuerzo,
para no tener nada,
nada más que un recuerdo
que en la distancia añoro;
sin entender porqué echo en falta
tu vacío, tu silencio de desprecio,
tu egoísmo infinito,
tu alma solitaria,
tu tranquilidad...
tu paz.
(ESTE NO RECUERDO SI LO HABÍA PUESTO YA)
de agua falaz, constante,
de relajada y lejana luna fría.
Inicio de caminito titubeante.
De día ribera mansa, cálida,
de nocturno pasear de plata.
Caudal de agua de perenne pavor.
Tierra de altura que hiela el alma.
A ti acudo, con la precisión del tiempo
¡a pesar de no dar nada!
y aún así acudo, no sé si por vencerte,
por amarte o intentar quererte;
¡a pesar de no dar nada!
Cuna de gente de amabilidad distante,
sosegada, calmada hasta lo eterno.
¡Paisaje de silencio,
paisaje de Omaña!
Tierra inconquistable
porque no das nada
sin que te cueste gran esfuerzo,
para no tener nada,
nada más que un recuerdo
que en la distancia añoro;
sin entender porqué echo en falta
tu vacío, tu silencio de desprecio,
tu egoísmo infinito,
tu alma solitaria,
tu tranquilidad...
tu paz.
(ESTE NO RECUERDO SI LO HABÍA PUESTO YA)