VAMOS, PASTORES, VAMOS
Vamos, pastores, vamos,
vamos a Belén
a ver en aquel niño
las glorias del Edén,
a ver en aquel niño
las glorias del Edén.
Es tan lindo el chiquito,
que nunca podrá ser
que su belleza copien
el lápiz o el pincel.
Y es que el eterno Padre,
con su inmenso poder,
hizo que el Hijo fuera
hermoso como Él,
hermoso como Él.
Vamos, pastores, vamos...
Ay, qué Niño tan lindo,
quién pudiera tener,
sus ojitos me encantan,
su boquita también.
El Padre le acaricia,
la Madre mira en Él,
y los dos, extasiados
contemplan aquel Ser,
contemplan aquel Ser.
Vamos, pastores, vamos...
Vamos, pastores, vamos,
vamos a Belén
a ver en aquel niño
las glorias del Edén,
a ver en aquel niño
las glorias del Edén.
Es tan lindo el chiquito,
que nunca podrá ser
que su belleza copien
el lápiz o el pincel.
Y es que el eterno Padre,
con su inmenso poder,
hizo que el Hijo fuera
hermoso como Él,
hermoso como Él.
Vamos, pastores, vamos...
Ay, qué Niño tan lindo,
quién pudiera tener,
sus ojitos me encantan,
su boquita también.
El Padre le acaricia,
la Madre mira en Él,
y los dos, extasiados
contemplan aquel Ser,
contemplan aquel Ser.
Vamos, pastores, vamos...