En esas diferenciaciones antropológicas o incluso sociológicas parece aflorar un eco, un residuo, una influencia de otras diferenciaciones muy antiguas, acaso de las que sellaron la división de los clanes cántabros y astures... Otra gran comarca, más compleja, seria la de las tierras llanas, con la pequeña comarca de León y León mismo como centro, y el gran círculo de las de la Sobarriba, Rueda, Condado, Campos, Oteros del Rey, riberas de los ríos Cea, Esla, Porma, Orbigo, comarcas del Jamuz, del Eria, del Duerna, de Astorga y Maragatería, de la Cepeda, etc. La Cabrera, o las Cabreras, las dejaríamos como comarcas ordinarias en la amplia demarcación del Bierzo, hacia cuya gran fosa caminan las aguas del río Cabrera. Lo que llamamos "tierras llanas" y lo clasificamos como "gran comarca", lo hacernos sin desconocer que la morfología y la plástica presentan en comarcas de ese gran cuadro movimientos diversos, pero nunca alteraciones excesivas, como en los Oteros, en Rueda y el Condado, en las zonas que ascienden por laderas o derrames del Teleno, la propia Maragatería, etc., etc., sin desconocer aquellas eclosiones orográficas interiores del Tambarón, etc,; "tierras llanas", en suma, que vienen a constituir un grande y variado mosaico, que limita al Norte con el pie de sierra de las grandes comarcas de montaña; al Sur con laderas y derrames del Teleno y su línea decreciente hacia el Sureste; al Este con las vaguadas de enlace o difusión del Cea o el Araduey, vaguadas de abanico ya muy abierto, y al Este con el Bierzo.