MANZANEDA DE OMAÑA: En Maragatería la presencia del lobo ha sido frecuente,...

En Maragatería la presencia del lobo ha sido frecuente, sobre todo en las frías noches del invierno. Mis padres recuerdan que a un hombre, que se vio atacado por los lobos, se le quitó el habla y tardó en recuperarla. A un tío mío que iba en bicicleta desde Astorga a Val de San Lorenzo le salieron los lobos y lo rodearon; el remedio que utilizó para librarse de ellos consistió en hacer fuego con una mecha, con lo cual los lobos se asustaron y huyeron. También mi padre recuerda otros estragos que hacía el lobo en su pueblo siendo él un mozo: cuando este peligroso animal dañaba a las ovejas, había que matarlas, ya que curaban muy mal. Y en más de una ocasión los lobos atacaron a las caballerías: levantaban la pata para orinar sobre los caballos, y eso era señal de que estaban preparados para atacar y comer. Por eso no es de extrañar que en su pueblo, Lagunas de Somoza, se utilizara este conjuro a modo de romance para ahuyentar a tan temido animal:

A la una alumbra
más el sol que la luna.
Las dos son las dos tablillas
donde Moisés puso los pies
para subir a la ciudad santa
de Jerusalén.
Las tres son las tres Marías.
Las cuatro son los cuatro evangelios.
Las cinco son las cinco llagas
de Nuestro Señor Jesucristo.
Las seis son los seis cirios,
que alumbran de día a los vivos
y de noche a los ofrecidos.
Las siete son las siete palabras.
Las ocho son los ocho gozos.
Las nueve los nueve meses
que estuvo Jesucristo
en el vientre de la Virgen.
Las diez son los diez mandamientos.
Las once son las once mil vírgenes.
Las doce son los doce Apóstoles.