PASTOS Y UROGALLOS:
Las comarcas de Omaña y Laciana guardan el recuerdo de la trashumancia en sus verdes valles, remontados por el ganado en busca de pastos. La naturaleza ofrece en Omaña bosques de robles y en sus ríos reina la trucha. Además, en las estribaciones del pico Catoute se refugia la única colonia de urogallos libres fuera de reserva. Pero tampoco hay que olvidar la riqueza de su arquitectura popular, en enclaves como Sosas, Curueña, Murias de Paredes o Posada de Omaña. Laciana se encuentra atravesada por el Sil, que recorre la comarca entre gargantas espectaculares. Según la leyenda, en la laguna del puerto de Leitariegos anda Nuestro Señor disfrazado de mendigo.
Las comarcas de Omaña y Laciana guardan el recuerdo de la trashumancia en sus verdes valles, remontados por el ganado en busca de pastos. La naturaleza ofrece en Omaña bosques de robles y en sus ríos reina la trucha. Además, en las estribaciones del pico Catoute se refugia la única colonia de urogallos libres fuera de reserva. Pero tampoco hay que olvidar la riqueza de su arquitectura popular, en enclaves como Sosas, Curueña, Murias de Paredes o Posada de Omaña. Laciana se encuentra atravesada por el Sil, que recorre la comarca entre gargantas espectaculares. Según la leyenda, en la laguna del puerto de Leitariegos anda Nuestro Señor disfrazado de mendigo.