MANZANEDA DE OMAÑA: CULTURA PASTORIL EN LA TIERRA LLANA LEONESA...

CULTURA PASTORIL EN LA TIERRA LLANA LEONESA

Fue Abel pastor y Caín agricultor. (Gen, 4, 2-3)

La figura del pastor en la Tierra Llana leonesa, tenía una característica especial,, cuyo fundamento estribaba en que el pastoreo era un medio de vida complementario de la actividad fundamental que era la agricultura

El pastor era un asalariado de familias agricultoras, y por lo tanto considerado en la mayoría de los casos por los campesinos como de una clase inferior, aunque en muchos aspectos era envidiado por éstos. Si bien el campesino era el dueño de las ovejas, y por lo tanto superior, sin embargo consideraba que su criado vivía mejor que él porque trabajaba menos, o lo hacía más cómodamente. La vida de ambos tenía su contraste más fuerte en el verano, cuando mientras el labriego se sometía a jornadas larguísimas y agotadoras al despiadado sol de Julio y Agosto, el pastor trabajaba menos horas y lo hacía "por la fresca", cuando el sol no había salido o comenzaba a declinar perdiendo su fuerza; de esta secreta envidia hacia los pastores han surgido a veces algunas poesías para consolarse de la vida dura del verano, insinuando que también para los otros existen dificultades:

"Buena vida la del pastor
si en el invierno hiciera sol
las fuentes manaran vino
y la mochila pan y tocino"

De igual forma hay un antagonismo envidioso en la medida que el pastor, él solo, mantenía a toda su familia, mientras que el labriego necesitaba de la colaboración de su mujer (3) y de los niños en, las faenas del campo, y así, por no se sabe qué ironía del destino, mientras "el ama" se pasaba la vida por el campo detrás de su marido, "la criada" vivía plácidamente en su casa. Esto se ve reflejado en esta otra poesía en la que se adivina una intención mordaz:

"Me casé con un pastor
creyendo de ser señora
y al día siguiente me dijo
coge la cacha pastora".