Otras arquitecturas populares significativas presentes son los abundantes molinos hidráulicos, tanto de tipo comunal como vinculados a propietarios privados de pequeña dimensión, con rodezno horizontal y normalmente de una sola piedra y planta rectangular de una altura, que incluso pueden mostrarnos los resaltos de los muros en testero, como el de Ariego de Abajo. Utilizan con alguna frecuencia el vuelo en el testero de la cubierta a dos aguas como protección del acceso en distintos ejemplos También hallamos algunos de mayor dimensión donde puede incorporarse pequeña maquinaria para el cernido de la harina, como en el ejemplo de San Félix de Arce, dotado de un pórtico protector delantero. Con dos piedras como en Ríolago o Huergas, con tres piedras como en un ejemplar de Arienza, o convertidos en fábrica de luz como en Ríoscuro. Acompañan a este conjunto molinar un buen número de azudes o presas, tanto de gravedad realizadas en muros de piedra de gran grosor, como de tipo más ligero con madera, losas, tierra y material diverso suelto que debe ser revisado cada cierto tiempo. De ellas surgen un buen número de caces que abastecen, tanto a los molinos, como sirven de regueras a los espacios de pradería y huertas o herrenes.