Después llevaban el fumazo por todos los rincones de la vivienda, portalones, cuadras y pallozas. En Riolago de Babia se hacían los fumazos con llantén, laurel, tomillo y cuernos de carnero, quemándolo todo en una caldera de cobre y dejándolo durante todo un día en el patio de casa. En Valencia de Don Juan se sahumaban las cuadras con tomillo bendecido el día de San Juan.
En la montaña leonesa existe la costumbre de hacer una cruz en las cenizas de la lumbre para que no entren las brujas por la chimenea durante la noche.
Otro uso muy generalizado para repeler a las brujas es el de las tijeras abiertas en forma de cruz, que se colocaban debajo de la cama, del colchón
o de la almohada. Otra variante de la cruz, también bastante extendida, es la que se hacía con los dedos cuando alguien se cruzaba por la calle con una bruja. En este caso también valía el gesto de santiguarse.
Diversas son también las medallas, escapularios e imágenes que muchas personas llevan consigo con el mismo fin. Sin embargo, otras imágenes son fijas, como es el caso de los detentes que aún se ven colocados en algunas puertas, sobre todo los del corazón de Jesús, lo mismo que imágenes de santos que se guardan en las casas.
De los escapularios el más común es el de la Virgen del Carmen
En la montaña leonesa existe la costumbre de hacer una cruz en las cenizas de la lumbre para que no entren las brujas por la chimenea durante la noche.
Otro uso muy generalizado para repeler a las brujas es el de las tijeras abiertas en forma de cruz, que se colocaban debajo de la cama, del colchón
o de la almohada. Otra variante de la cruz, también bastante extendida, es la que se hacía con los dedos cuando alguien se cruzaba por la calle con una bruja. En este caso también valía el gesto de santiguarse.
Diversas son también las medallas, escapularios e imágenes que muchas personas llevan consigo con el mismo fin. Sin embargo, otras imágenes son fijas, como es el caso de los detentes que aún se ven colocados en algunas puertas, sobre todo los del corazón de Jesús, lo mismo que imágenes de santos que se guardan en las casas.
De los escapularios el más común es el de la Virgen del Carmen