Asaja exige que una ganadería de Omaña demuestre que saneó a todas sus reses
26/11/2010 A. Domingo | Redacción
NORBERTO
La organización profesional agraria (OPA) Asaja exigirá a la Junta de Castilla y León «que acredite documentalmente» cuántos animales de la empresa El Mular, en Omaña, se han sometido a los chequeos de las campañas de saneamiento ganadero» en la reunión que mantendrá el martes con el Servicio Territorial de Agricultura, según manifestó ayer el secretario general de la OPA, José Antonio Turrado. La petición se produce por la aparición de tres casos de brucelosis en la explotación y Asaja teme que se contagie esta enfermedad y la tuberculosis.
Turrado afirmó que la situación sanitaria de la ganadería «es una queja de hace tiempo» y señaló que la tercera parte de las reses de ésta no pasaron la última campaña de saneamiento ganadero. «Con 600 bueyes en 1.800 hectáreas de terreno boscoso y montañoso quedan ejemplares ilocalizables y creo que se ha hecho la vista gorda», añadió Turrado. A esta situación, se añade la situación de la empresa, en concurso voluntario de acreedores.
El secretario de Asaja señaló que el ganado se encuentra en «estado semisalvaje» y añadió que la Ley de Sanidad Animal, «indica que si en quince días no se ha podido sanear el 100% de la cabaña de una ganadería la prueba no vale y hay que repetírsela a todos los animales y es lo que sucedió en la campaña de septiembre».
Una situación muy distinta describía ayer la responsable de la empresa El Mular, dedicada a la producción de carne de buey de raza sayaguesa, María José del Pozo, que indicó que la comida de los animales «la puede ver cualquiera, porque hay 150 toneladas de paja al aire libre» y añadió que los diez trabajadores que forman la plantilla controlan el ganado. «Siempre se puede escapar alguno, y alguna vez ha pasado», situación que se intenta subsanar en cuanto es posible, recuperando el animal y reparando la brecha de escape.
Del Pozo explicó que el carácter de ganadería ecológica obliga a que los animales se encuentren libres en los pastos arrendados por la firma, una extensión de «más de 2.000 hectáreas», y cifró en «unas 800» las cabezas de ganado de El Mular. La delegada del grupo empresarial Acycsa para El Mular indicó ayer que la «hace todo lo posible» por salir del proceso concursal. «No sé por qué se ha montado este lío cuando de lo que se trata es de aprovechar un recurso, el único, que existe en esta zona», aseguró.
26/11/2010 A. Domingo | Redacción
NORBERTO
La organización profesional agraria (OPA) Asaja exigirá a la Junta de Castilla y León «que acredite documentalmente» cuántos animales de la empresa El Mular, en Omaña, se han sometido a los chequeos de las campañas de saneamiento ganadero» en la reunión que mantendrá el martes con el Servicio Territorial de Agricultura, según manifestó ayer el secretario general de la OPA, José Antonio Turrado. La petición se produce por la aparición de tres casos de brucelosis en la explotación y Asaja teme que se contagie esta enfermedad y la tuberculosis.
Turrado afirmó que la situación sanitaria de la ganadería «es una queja de hace tiempo» y señaló que la tercera parte de las reses de ésta no pasaron la última campaña de saneamiento ganadero. «Con 600 bueyes en 1.800 hectáreas de terreno boscoso y montañoso quedan ejemplares ilocalizables y creo que se ha hecho la vista gorda», añadió Turrado. A esta situación, se añade la situación de la empresa, en concurso voluntario de acreedores.
El secretario de Asaja señaló que el ganado se encuentra en «estado semisalvaje» y añadió que la Ley de Sanidad Animal, «indica que si en quince días no se ha podido sanear el 100% de la cabaña de una ganadería la prueba no vale y hay que repetírsela a todos los animales y es lo que sucedió en la campaña de septiembre».
Una situación muy distinta describía ayer la responsable de la empresa El Mular, dedicada a la producción de carne de buey de raza sayaguesa, María José del Pozo, que indicó que la comida de los animales «la puede ver cualquiera, porque hay 150 toneladas de paja al aire libre» y añadió que los diez trabajadores que forman la plantilla controlan el ganado. «Siempre se puede escapar alguno, y alguna vez ha pasado», situación que se intenta subsanar en cuanto es posible, recuperando el animal y reparando la brecha de escape.
Del Pozo explicó que el carácter de ganadería ecológica obliga a que los animales se encuentren libres en los pastos arrendados por la firma, una extensión de «más de 2.000 hectáreas», y cifró en «unas 800» las cabezas de ganado de El Mular. La delegada del grupo empresarial Acycsa para El Mular indicó ayer que la «hace todo lo posible» por salir del proceso concursal. «No sé por qué se ha montado este lío cuando de lo que se trata es de aprovechar un recurso, el único, que existe en esta zona», aseguró.