Otros elementos que encontramos ocasionalmente en este territorio son los colmenares con sus característicos cercados de protección, aprovechando la floración de sus especies vegetales espontáneas de sus montes bajo, adoptando plantas habitualmente oblongas, aunque tampoco faltan soluciones rectangulares con formas redondeadas. En su interior se disponen unos muros de fábrica en disposición paralela a la pendiente del lugar que permite asentar las colmenas separándolas del terreno. Singularmente podemos reseñar alguna solución a la que se dota de un tejadillo protector a un agua apoyado en postes de madera, o la incorporación de una línea volada de losas, como en Valseco, a manera de imposta corrida coronando el muro de cierre, a fin de dificultar el acceso de animales salvajes a su interior. Sus colmenas tradicionales están realizadas en troncos vaciados protegidos por una losa, que están siendo sustituidas por las colmenas en forma de caja cúbica metálica o de madera.
La presencia estas arquitecturas, como pajares-cuadras, cabañas de braña, colmenares o palomares, nos habla de la importancia relativa de las distintas actividades productivas tradicionales, particularmente en este caso su especialización ganadera, reflejo de las diferentes condiciones y posibilidades geográficas del territorio comarcal.
La presencia estas arquitecturas, como pajares-cuadras, cabañas de braña, colmenares o palomares, nos habla de la importancia relativa de las distintas actividades productivas tradicionales, particularmente en este caso su especialización ganadera, reflejo de las diferentes condiciones y posibilidades geográficas del territorio comarcal.