MANZANEDA DE OMAÑA: Lo dionisíaco, lo orgiástico, se ve acompañado por...

Lo dionisíaco, lo orgiástico, se ve acompañado por una espontaneidad que recorre a estas gentes leonesas ancladas en tradiciones autónomas en donde el ingenio, la burla y la picaresca se juntaban para hacer letrillas, para cantar versos, allí se revivía el pasado y se preparaba el futuro con la raíces del ayer.
La víspera de la boda acaba ya al amanecer, los últimos apenas dormirán unas horas antes de la Misa. Las mozas se han ido primero, ya que tienen que preparar las truchas, la caldereta y el “guisao”, con las roscas, el bollo y perronillas. El día de la boda, los invitados del novio van a desayunar a la casa de éste, los de la novia a su casa.
La tenue luz del amanecer será la señal del descanso para los últimos preparativos. La boda merece otro comentario; el canto del gallo y las primeras esquilas marcarán un doble tiempo: uno de inicio del descanso y otro de comienzo de un nuevo día. Retuerto no descansa