La figura del Padre, adquiría en la boda una relevancia especial. El momento más solemne los constituía cuando la novia, vestida de blanco y arreglada, pedía al Padre de rodillas la bendición, y en medio de una gran solemnidad, el Padre, con un crucifijo en las manos, la bendecía y pedía fuera “Buena casada”.
Esta noche compañeros
nos alumbran las estrellas,
“pa”cantar la despedida
a una compañera nuestra.
La sociedad de los mozos
estamos de gran contento,
porque vas a acomodarte
con un buen amigo nuestro.
Esta noche compañeros
nos alumbran las estrellas,
“pa”cantar la despedida
a una compañera nuestra.
La sociedad de los mozos
estamos de gran contento,
porque vas a acomodarte
con un buen amigo nuestro.