Variedades evolucionadas de principios del siglo XX incorporan galerías y miradores volados de madera, tanto en fachadas exteriores, muy habitualmente en composiciones simétricas ocupando estos últimos el centro de la fachada, bien en disposiciones ofrecidas al corral en organizaciones de carácter más complejo, donde no falta la escalera exterior y los pórticos completando su organización dispuesta hacia el corral.
El corredor volado habitualmente se constituye con el vuelo de las vigas del forjado interior correspondiente, pudiéndose ayudar en su significativo vuelo de la ayuda de tornapuntas que refuerzan individualmente las vigas, apreciándose en ocasiones que dicha solución es un refuerzo realizado posteriormente, para contrarrestar la deformación de aquellas. En las variedades donde aparece conectado al corredor o galería la escalera exterior, no es infrecuente que se ayude de la fábrica pétrea de esta última, donde se sustenta la viga de formación del suelo del corredor e incluso el poste de esquina de sujeción de la cubierta que le protege. Otras soluciones se constituyen creando pórticos al exterior, apoyando los corredores, galerías y cuerpos cerrados en postes de madera, pilastras de mampostería o columnas de piedra, normalmente vinculados a funciones suplementarias de protección del espacio público o a organizaciones propias protectoras de la casa. Las soluciones de corredores al corral, con cierta frecuencia, se ayudan de apoyos intermedios que facilitan la creación de pórticos y espacios de protección, siendo comunes en Omaña, en correspondencia con el cuerpo de la casa y vinculados a la escalera exterior o patín.
El corredor volado habitualmente se constituye con el vuelo de las vigas del forjado interior correspondiente, pudiéndose ayudar en su significativo vuelo de la ayuda de tornapuntas que refuerzan individualmente las vigas, apreciándose en ocasiones que dicha solución es un refuerzo realizado posteriormente, para contrarrestar la deformación de aquellas. En las variedades donde aparece conectado al corredor o galería la escalera exterior, no es infrecuente que se ayude de la fábrica pétrea de esta última, donde se sustenta la viga de formación del suelo del corredor e incluso el poste de esquina de sujeción de la cubierta que le protege. Otras soluciones se constituyen creando pórticos al exterior, apoyando los corredores, galerías y cuerpos cerrados en postes de madera, pilastras de mampostería o columnas de piedra, normalmente vinculados a funciones suplementarias de protección del espacio público o a organizaciones propias protectoras de la casa. Las soluciones de corredores al corral, con cierta frecuencia, se ayudan de apoyos intermedios que facilitan la creación de pórticos y espacios de protección, siendo comunes en Omaña, en correspondencia con el cuerpo de la casa y vinculados a la escalera exterior o patín.