Su densidad poblacional, marcada por la inmigración, entorno a 15 habitantes por kilómetro cuadrado, es inferior a la media de la provincia de León, con un núcleo como Villablino donde se concentra más de un tercio de su población, contrastando con el conjunto de diminutos núcleos del territorio, cuya media no supera el centenar de habitantes. Particularmente Omaña, en el municipio de Riello, la red de los mismos es más densa disminuyendo en tamaño, con una media de 20 habitantes por núcleo. Se asientan en los fondos de valle y zonas de relieves suaves y mejores orientaciones. Sus estructuras urbanísticas generan con frecuencia pequeñas agrupaciones semi dispersas a manera de distintos barrios, donde en su zona central suelen disponer de un espacio público de carácter más urbano a manera de plaza, donde puede asentarse algún equipamiento público. No faltan, en algunos lugares de Laciana, como Villablino, Villaseca de Laciana, Orallo o San Miguel de Laciana, la presencia de barrios y crecimientos urbanos del primer tercio del siglo XX relacionados con la actividad importante de la minería del carbón, hoy en clara decadencia. Contrasta esta nueva presencia pobladora, junto con el impacto paisajístico de las explotaciones mineras, con los asentamientos y refugios temporales de las brañas, vinculados a la actividad tradicional ganadera de las zonas altas de sus valles de montaña.