MANZANEDA DE OMAÑA: Una de las rutas que marca la Asociación Cuatro Valles...

Una de las rutas que marca la Asociación Cuatro Valles en la comarca leonesa de Omaña: La ruta de las fuentes del Omaña.
El río Omaña, que da nombre a la comarca donde nace y por donde discurre, nace cerca del pueblo de Montrondo, en el municipio de Murias de Paredes y junto con el río Luna formará, más al sur, el río Órbigo. Tradicionalmente se ha considerado que el nombre Omaña tiene origen latino y vendría de algo así como "homus manium" u "hombres dioses" haciendo referencia al carácter indómito de las tribus ástures de la zona. Teniendo en cuenta el carácter y prepotencia romanos no creo que llamaran así a ningún pueblo conquistado y me inclino a pensar que el nombre tenga relación con el hidrónimo de origen indoeuropeo "man", que aparece en otros lugares cercanos como Cimanes, siendo así el río el que da nombre a la comarca y no al revés. En cualquier caso río y comarca son dos partes inseparables, ya que ésta ocupa casi perfectamente la cuenca de aquél, formando una de las regiones leonesas más carismáticas unida por fuertes lazos culturales con las comarcas vecinas de Babia, Laciana o Palacios del Sil e incluso la vecina Somiedo, ya en Asturias, formando la gran área pal. lueza. Miremos donde miremos nuestra vista tropezará con lomas y montañas redondeadas como corresponde a un paisaje antiguo, formado durante la orogénesis hercínica, donde abundan el cuarzo, el hierro y la pizarra, materiales que forman parte de la arquitectura tradicional de la zona.
La ruta son algo más de 17 kilómetros a través de pistas forestales y, aviso para los ingenuos, hay que pasar por las fincas cerradas que nos encontremos por el camino. En la página se dice que una vez llegados a la finca particular del Mular hay que continuar junto a la valla que lo rodea, pero es fácil darse cuenta que esto es imposible por la gran cantidad de monte bajo, urces, toixos y demás. El camino, realmente, discurre por el interior de la finca, aunque es de suponer que para evitar conflictos con las juntas vecinales, Cuatro Valles aconseja ir por fuera. Mi consejo es pasar por la pista de dentro de la finca que discurre junto a la valla, siempre teniendo en cuenta que puede haber ganado en el recorrido.

Por lo demás el camino no es demasiado difícil y las vistas son muy recomendables. La mejor estación para hacerla es en primavera u otoño cuando el calor no es excesivo.