MADREÑA. En maderas del País (plágano, abedul, humero, nogal) se utilizaban en toda época del año como calzado habitual. Se protegían de la humedad con unto y “afumaban” con humo de abedul. Se “ferraban” con clavos de herrero y en su acabado se practicaban unas labras de indudable origen céltico. La madreña de mujer remata la punta ligeramente hacia arriba, mientras que la del hombre mantiene el lomo prácticamente horizontal hasta su encuentro con el papo. Las madreñas lacianiegas destacaban por su rica ornamentación, se podría decir que los dibujos de éstas eran auténticas obras de arte.
ABARCAS. Calzado que se hacía en piel de vaca, después de someterle a un curtido artesanal: primeramente con sal y, más tarde, con la empuíta, pasta hecha con ceniza de roble, harina de centeno y leche (o bien, con vinagre y agua, además de la ceniza). Una vez curtida la piel se preparaban las abarcas con sus corvales, tiras de cuero para atar alrededor de la pierna que, a veces, iba cubierta con pieles de oveja, pellizas, y de este modo no calaba ni una gota de agua. Otras veces, la abarca se calzaba con la media o con el escarpín.
Entre otros podemos destacar CAPILLOS, GORROS, MANTILLAS, FAJEROS e, incluso, BABEROS
P. D. MI MADRE HABLA DE LAS ABARCAS, DE LOS ESCARPINES.... yo creo que al ser comarca limítrofe, las costumbres eran sino iguales, sí muy semejantes
ABARCAS. Calzado que se hacía en piel de vaca, después de someterle a un curtido artesanal: primeramente con sal y, más tarde, con la empuíta, pasta hecha con ceniza de roble, harina de centeno y leche (o bien, con vinagre y agua, además de la ceniza). Una vez curtida la piel se preparaban las abarcas con sus corvales, tiras de cuero para atar alrededor de la pierna que, a veces, iba cubierta con pieles de oveja, pellizas, y de este modo no calaba ni una gota de agua. Otras veces, la abarca se calzaba con la media o con el escarpín.
Entre otros podemos destacar CAPILLOS, GORROS, MANTILLAS, FAJEROS e, incluso, BABEROS
P. D. MI MADRE HABLA DE LAS ABARCAS, DE LOS ESCARPINES.... yo creo que al ser comarca limítrofe, las costumbres eran sino iguales, sí muy semejantes