MANZANEDA DE OMAÑA: Vanos: puertas...

Vanos: puertas

Dos son los tipos de puertas de la casa tradicional omañesa:

– de “mano”, por la que se realizaba un acceso directo a la vivienda y a estancias dispuestas en torno al corral.

– carral, que cierra la portalina o parte anterior al corral, donde se guardan el carro y los aperios. Esta podía ser la única que tuviese la casa, tanto para la entrada de personas como de ganados. Posee un tope en su parte inferior llamada pina. Obviamente, en una misma casa pueden coexistir los dos tipos.

Las marcaciones (láms. IV a VI) eran de piedra retocada -a veces formada por grandes bloques- o madera, en cuyo caso se sujetaban mediante tarranchas de madera, o con un anclaje de piedra, que podía consistir en una losa que actuaba al mismo tiempo de basal. Los dinteles, trozas o llumbrales eran de piedra o de madera, frecuentemente de esta última, por ser, aunque menos duraderas, más baratas y fáciles de levantar, así como de aplicar el sistema de “espiga” con el que se encajaban los marcos. Por detrás del dintel se colocaba el carguero, también de madera, para aliviar el peso del muro.

El giro se efectuaba mediante una “espiga redonda” en un hueco holgado para facilitar el giro, mientras que en la parte inferior se practicaba mediante un quicio apoyado en una piedra con un pequeño hueco, hasta que fue sustituido por un “quicial” y una “rangua”. Los herrajes lo componían pernios hechos de “obra negra” por el herrero, en “cola de carpa” o con formas lanceoladas. Los clavos también eran de forja, del tipo “gota de sebo”, “chanflón” o “roseta”.

Las puertas de servicio no superaban los dos metros de ancho, algunas con tejaroz y otras con una media hoja en la parte inferior que protegía la principal o facilitaba tener abierto el cuarterón superior y cerrado el inferior. Es un sistema también localizado en las puertas carretales con mínimas variantes formales en la manera de construirlas.

En cuanto a las puertas de carros (lám. VII) –con más de tres metros de luz–, estaban hechas con dinteles rectos, la mayoría de madera, poseyendo al mismo tiempo tejaroces a dos aguas, cubiertos de teja, en Valdesamario y Ayuntamiento de Riello, y de losa en las zonas más noroccidentales. La otra posibilidad que ofrecen estos vanos, son las puertas con arcos de medio punto hechos de sillares a imitación de las casas armeras, como ocurre en Salce, Vegarienza y Murias de Paredes, repetidas en la casa tradicional

La variante formal más moderna de la evolución, es la que presenta un jambaje y adintelado de ladrillo, que aparece a mediados y segunda mitad del presente siglo