Cuando las habas no rugen porque están húmedas se dice que están sordas. También se dice que el pan -el amasao- tá sordu cuando entavia nun tá dao purque nun ha crecio. Y sorda como una tapia estaba una paisana del pueblo, la cual estaba haciendo un pozo y al saludarla un vecino con el buenos días le contestó: cuarenta calderos y no se nota!