Cipra, antídoto contra la despoblación
El nacimiento de la primera cría de bisonte en la Montaña Palentina genera expectativas de crecimiento en una zona marcada fuertemente por el éxodo rural
Karakana, la bisonte líder de la manada, junto a su retoño Cipra, nacido hace dos semanas en San Cibrián de Muda. ICAL
E. A. F. C. / Ical / Palencia
Tranquilos y muy fisgones. Así define el alcalde de San Cebrián de Mudá (Palencia) a los ejemplares de bisonte europeo procedentes de Polonia que desde hace dos meses se han convertido en los nuevos vecinos de una de las zonas de la Montaña Palentina más marcadas por la despoblación. Llegaron siete y ahora son ocho, después de que Karakana, la bisonta líder de la manada, les diera hace dos semanas una grata sorpresa.
Pese a no ser época de reproducción, dio a luz a Cipra, como la han bautizado los vecinos del pueblo, la primera cría de bisonte europeo nacida en estado salvaje desde hace mil años. Su nacimiento es señal inequívoca de que la zona elegida reúne las condiciones óptimas para la continuación de la especie.
Pero además, Cipra ha traído la esperanza a un pueblo que cuenta con apenas 150 habitantes. Aunque no era ése el objetivo principal del proyecto, que instaló en San Cebrián un centro de cría de bisonte europeo promovido por el Proyecto Muruna, la llegada del nuevo ejemplar constituye, a juicio del alcalde, Jesús González, “un valor añadido para atraer gente y crear posibilidades para que los jóvenes puedan permanecer en este territorio. Con que uno solo de ellos se quede en el pueblo ya nos damos por satisfechos”.
El nacimiento de la primera cría de bisonte en la Montaña Palentina genera expectativas de crecimiento en una zona marcada fuertemente por el éxodo rural
Karakana, la bisonte líder de la manada, junto a su retoño Cipra, nacido hace dos semanas en San Cibrián de Muda. ICAL
E. A. F. C. / Ical / Palencia
Tranquilos y muy fisgones. Así define el alcalde de San Cebrián de Mudá (Palencia) a los ejemplares de bisonte europeo procedentes de Polonia que desde hace dos meses se han convertido en los nuevos vecinos de una de las zonas de la Montaña Palentina más marcadas por la despoblación. Llegaron siete y ahora son ocho, después de que Karakana, la bisonta líder de la manada, les diera hace dos semanas una grata sorpresa.
Pese a no ser época de reproducción, dio a luz a Cipra, como la han bautizado los vecinos del pueblo, la primera cría de bisonte europeo nacida en estado salvaje desde hace mil años. Su nacimiento es señal inequívoca de que la zona elegida reúne las condiciones óptimas para la continuación de la especie.
Pero además, Cipra ha traído la esperanza a un pueblo que cuenta con apenas 150 habitantes. Aunque no era ése el objetivo principal del proyecto, que instaló en San Cebrián un centro de cría de bisonte europeo promovido por el Proyecto Muruna, la llegada del nuevo ejemplar constituye, a juicio del alcalde, Jesús González, “un valor añadido para atraer gente y crear posibilidades para que los jóvenes puedan permanecer en este territorio. Con que uno solo de ellos se quede en el pueblo ya nos damos por satisfechos”.