Gerineldo, Gerineldo, paje del rey más querido,
quien te tuviera esta noche en mi jardín florecido.
Valgamé Dios Gerineldo cuerpo que tienes tan lindo,
quien te pudiera gozar dos horas a mi albedrio.
Como soy vuestro criado señora os burlais comnigo,
no me burlo Gerineldo que de veras te lo digo.
Y a que hora mi señora vendré yo a lo convenido,
sobre las doce o la una que el rey estará dormido.
Media noche es ya pasada Gerineldo no ha venido,
o mal haya Gerineldo quien amnor puso contigo.
Siete vueltas dio al palacio otres siete dio al castillo,
y a la septima que dio al cuarto la infanta ha ido.
A golpeado la puerta medroso y con gran sigilo,
quien a mi estancia se atreve quien llamara a mi postigo.
Señora soy Gerienldo que vengo a lo prometido,
lo ha tomado de la mano y en su estancia lo ha metido.
Empezaron a luchar como mujer y marido,
y casados de luchar los dos se quedan dormidos.
Despertado había el rey de un sueño despavorido,
o me roban a la infanta o traicionan mi castillo.
Deprisa llama a su paje pidiendole los vestidos,
Gerineldo, Gerineldo, Gerineldito pulido.
Tres veces le había llamado ninguna le ha respondido,
y el rey que algo sospechaba al cuarto la infanta ha ido.
Los ha encontrado durmiendo como mujer y marido,
su espada puso por medio por que sirva de testigo.
Con el frio del acero la infanta se ha estremecido,
despiertate Gerineldo despierta dueño querido.
Que la espada de mi padre entre los dos ha dormido,
ay! señora que haré yo para no ser conocido.
Vete al jardín de mi padre a cortar rosas y lirios,
se ha encontrado con el rey a la vuelta del castillo.
De donde vienes Gerineldo pálido y descolorido,
vengo del jardín señor de cortar rosas y lirios.
La frescura de una rosa la color me ha desrraído,
de esa rosa que has cortado mi espada ha sido testigo.
Tu me mientes Gerineldo pues con la infanta has dormido,
matadme señor matadme que lo tengo merecido.
No te mato Gerineldo que te crie desde niño,
te casaré con la infanta y al fin serás su marido.
Tengo juramento hecho a la Virgen del Peligro,
que mujer que antes gozase nunca seré su marido.
A mi me ha gustado, espero que a vosotr@s tambien!
quien te tuviera esta noche en mi jardín florecido.
Valgamé Dios Gerineldo cuerpo que tienes tan lindo,
quien te pudiera gozar dos horas a mi albedrio.
Como soy vuestro criado señora os burlais comnigo,
no me burlo Gerineldo que de veras te lo digo.
Y a que hora mi señora vendré yo a lo convenido,
sobre las doce o la una que el rey estará dormido.
Media noche es ya pasada Gerineldo no ha venido,
o mal haya Gerineldo quien amnor puso contigo.
Siete vueltas dio al palacio otres siete dio al castillo,
y a la septima que dio al cuarto la infanta ha ido.
A golpeado la puerta medroso y con gran sigilo,
quien a mi estancia se atreve quien llamara a mi postigo.
Señora soy Gerienldo que vengo a lo prometido,
lo ha tomado de la mano y en su estancia lo ha metido.
Empezaron a luchar como mujer y marido,
y casados de luchar los dos se quedan dormidos.
Despertado había el rey de un sueño despavorido,
o me roban a la infanta o traicionan mi castillo.
Deprisa llama a su paje pidiendole los vestidos,
Gerineldo, Gerineldo, Gerineldito pulido.
Tres veces le había llamado ninguna le ha respondido,
y el rey que algo sospechaba al cuarto la infanta ha ido.
Los ha encontrado durmiendo como mujer y marido,
su espada puso por medio por que sirva de testigo.
Con el frio del acero la infanta se ha estremecido,
despiertate Gerineldo despierta dueño querido.
Que la espada de mi padre entre los dos ha dormido,
ay! señora que haré yo para no ser conocido.
Vete al jardín de mi padre a cortar rosas y lirios,
se ha encontrado con el rey a la vuelta del castillo.
De donde vienes Gerineldo pálido y descolorido,
vengo del jardín señor de cortar rosas y lirios.
La frescura de una rosa la color me ha desrraído,
de esa rosa que has cortado mi espada ha sido testigo.
Tu me mientes Gerineldo pues con la infanta has dormido,
matadme señor matadme que lo tengo merecido.
No te mato Gerineldo que te crie desde niño,
te casaré con la infanta y al fin serás su marido.
Tengo juramento hecho a la Virgen del Peligro,
que mujer que antes gozase nunca seré su marido.
A mi me ha gustado, espero que a vosotr@s tambien!