El otoño: con numerosísimos valles tapizados por robles, algunos de ellos centenarios, y el abedular más occidental de Europa, son los objetivos para los que busquen rojos intensos, amarillos casi fosforitos y un conjunto exuberante rodeado de tímidos arroyos de montaña y tapices de múltiples tonos cálidos a modo de alfombra en el suelo. Otra opción, es volver a las cercanías del río Omaña y fotografiar los fresnos y chopos que adornan este bello río. La duración de esta época depende directamente de la cantidad de lluvias que caigan, ya que si son prolongadas, adelantan la caída de la hoja, pero no hay problema la naturaleza en esta tierra mima al fotógrafo y cuando parece que todo se acaba y viene el frío leones, las setas hacen su aparición con múltiples especies, el macro no parará de trabajar, boletus, macrolepiotas y amanitas se encuentra sin mucha dificultad