MANZANEDA DE OMAÑA: El gamusino padece la soledad del ejemplar único. No...

El gamusino padece la soledad del ejemplar único. No puede reconocer la imagen de sí mismo en nadie más; busca inútilmente algún modelo que imitar o algún criterio que seguir. Es un ser necesitado de afecto, deliciosamente ingenuo y sensible a las cosas bellas. Cuando encuentra su primer amor padece doblemente, por su temor a que los hombres estropeen la canción del arroyo arrojando al embromado de la caza del gamusino. La prueba del miedo cerval que experimenta como espectador invisible de la caza le proporciona la certeza de su identidad. En esta y otras sugerencias -que en tantos casos la identidad propia se ve amenazada por la reacción de los otros- Xosepe Vega entra en el planteamiento de las preocupaciones más actuales. El gamusino nada sabe de sí mismo: esta es la vuelta de tuerca de la narración que embroma al propio gamusino. Los que implican al inocente en la caza del imaginario ser solo ofrecen vagas pistas sobre la naturaleza del espécimen. El gamusino de la historia sabe poco más. Ha jurado su amor al Arroyo para toda la vida, pero ¿cuánto puede durar la vida de un gamusino? ¿cómo es el gamusino? tiene, boca, brazos, manos pies, cabeza y sentimientos sospechosamente humanos