MANZANEDA DE OMAÑA: Y tristemente dejamos Omaña, quedándonos enmudecidos...

Y tristemente dejamos Omaña, quedándonos enmudecidos por tantas maravillas y por tanta hermosura olvidada. Y llevamos en nuestro corazón, casi sin quererlo, la voce bien parlera de Florentino Agustín: "Fiyos, volvedes, que aquí tenedes facienda, que aquí la Omaña sospira sospiros de mucha pena, volved, fiyos, volvede".