MANZANEDA DE OMAÑA: Nadie coincide; no hay acuerdo a la hora de bautizar...

Nadie coincide; no hay acuerdo a la hora de bautizar a las buscadoras de oro de la zona alta del Bierzo. Sánchez Palencia las llama aureanas, otros les dicen lavadoras o bateadoras, pero ellas se denominan a sí mismas «oreanas». El caso es que el beneficio del mineral de oro en los ríos gallegos (Sil, Miño, Lor) y leoneses (Duerna, Eria, Cúa) viene de Roma. Marín habla de esta actividad en la época medieval. Para Becerro de Bengoa la producción anual en el valle del Sil en el primer tercio del siglo XIX llegaba a los siete kilos. Sea como quiera, las aureanas todavía están ahí, vivitas y coleando.