Nos vamos a quedar bastante solas, sin las mozas de Cornombre.... snif, snif... jo, que llorona!
Cuando era pequeña era muy llorona, lloraba por cualquier tonteria. Recuerdo cuando estaba en casa de mis abuelos y empezaba a llorar; entonces venía Federico, se ponía al lado de la ventana de la cocina (afuera) y empezaba a "llorar" conmigo. Eso me daba mucha rabia y yo pensaba mientras seguia con mi "cantinela":"ahora que hago?, si sigo llorando, me sigue haciendo burla y si paro ha conseguido lo que quería"...... ¡menudo dilema!
Recuerdo que no lo podía ver ni en pintura; hicimos las "paces"cuando yo tenía unos 15 años
Cuando era pequeña era muy llorona, lloraba por cualquier tonteria. Recuerdo cuando estaba en casa de mis abuelos y empezaba a llorar; entonces venía Federico, se ponía al lado de la ventana de la cocina (afuera) y empezaba a "llorar" conmigo. Eso me daba mucha rabia y yo pensaba mientras seguia con mi "cantinela":"ahora que hago?, si sigo llorando, me sigue haciendo burla y si paro ha conseguido lo que quería"...... ¡menudo dilema!
Recuerdo que no lo podía ver ni en pintura; hicimos las "paces"cuando yo tenía unos 15 años
Tambien me acuerdo de Federico, que siempre gastando bromas sobre todo cuando bajabamos a la presa, que pena que no puede tener ordenador, porque tiene una memoria, se acuerda de todo y de todos, que memoria.